HUMILDAD
No tengo idea de lo que signifique tal concepto. No se definir la humildad porque jamás he tenido una percepción, sensación, cognición, emoción o experiencia, en una sola palabra, de lo que es o signifique . Por su alteridad[1] reconozco que no soy humilde. Conozco por experiencia el orgullo, la soberbia, la altanería, el silencioso desprecio por los demás, la arrogancia, la egolatría y la vanidad. Soy un experto en ver al mundo sobre mi hombro, hacia abajo. Este tema de la humildad se me planteó en 1990 como una cualidad (desconociendo su naturaleza) a la que debía aspirar y era una condición insustituible si quería recuperar mi homeostasia psicofísica. Francamente podría engañar a cualquiera el hecho que me interese este tema. Podría pensar algún lector que eso me convierte en una persona humilde pero hay que recordar, que investigar y escribir sobre algo no lo convierte en ese algo. A los escritores no nos transforma lo que escribimos sino escribimos por consecuencia de transformaciones que sufrimos. Claro que puede existir un signo matemático de doble implicación aquí, pero no apostaría a él. Me interesa la humildad por mi propia sobrevivencia y no por andar buscando un tema interesante sobre el cual escribir.Al igual que cualquier humano común y corriente, soy extremadamente débil ante el poder. La belleza, el dinero y la inteligencia, he aquí las tres formas que el poder ha utilizado para manifestarse y convertirme en su esclavo. Soy adicto a experimentar la seducción de la belleza en cualquiera de sus formas. Anhelo profundamente (aunque no las posea) las comodidades que el dinero puede comprar y soy un adorador fiel y devoto de los dioses de la inteligencia y el conocimiento.En nuestra sociedad humana son valores en tanto que la fealdad, la pobreza y la estupidez son antivalores, o sea, no valen nada. Nadie compra fealdad, nadie compra pobreza ni estupidez porque son despreciables frente a la belleza, la riqueza y la inteligencia. Pero encuentro que esos solo son atributos, adjetivos si lo vemos sintácticamente, pero son portados por personas y aquí probablemente esté la solución a mi problema de definir qué es humildad: relacionarlo con el tema de la dignidad.Cuando me autoevalúo, me considero inteligente por contraste con los que yo no considero inteligentes. Cuando aparece en mi interior una emoción que podría traducir lingüísticamente como: “ohhh, cuán simples son, mas yo que sofisticado soy” reconozco que soy soberbio, arrogante y detestable porque de manifestar en mi conducta la actitud que impera en mi interior, heriría y lastimaría profundamente. No encuentro ni trazas de humildad en mi interior. ¿Para qué buscarla entonces? Irónicamente podría decir que las personas que no poseemos humildad, que somos arrogantes, nos vemos tan ridículos cuando manifestamos esas actitudes que por propia dignidad, deberíamos ser humildes. Pero por supuesto, esto probablemente nos conduciría a la fina teatralidad de la hipocresía de un trato cortés y amable que se puede comprar con clases de etiqueta y refinamiento. Alguna vez pensé que tal vez la humildad podría ser comportarse cortés y amable con personas que no consideraría dignas de ese trato. Pero tampoco es eso porque es mas bien una conducta aprendida. Los delirios de grandeza son actos humanos comunes y corrientes. ¿Cuantos no hemos sido hipnotizados por alucinaciones de poderío, honra, fama, gloria y culto? Tal vez para muchas personas les parezca enfermizo todo esto. Efectivamente, es enfermedad mental y emocional. Su máximo grado es conocido con el nombre de trastorno de la personalidad narcisista. Toda la secuencia completa de pérdida de la perspectiva del yo en relación con el mundo y la realidad, se debieron a fallos de aprendizaje en la infancia temprana cuando se estaba configurando el yo. El ego o yo, tiene una función de auto preservación o supervivencia y cuando no está bien configurado, crea mecanismos de defensa para compensar estas fallas. Un ego mal formado crea esta imagen aumentada de sí mismo como compensación a la falla estructural inicial.Bien, puedo definir muy bien y de muchas maneras el qué, porqué, cuando, etc. Pero lo que me interesa es saber como puedo desarrollar humildad y como siempre lo he hecho, empiezo intentando definir su esencia. Nunca me imaginé que Nicola Abbagnano en su muy preciado diccionario de filosofía, incluiría este concepto que a continuación comparto con ustedes:HUMILDAD: La actitud de voluntaria abyección, típica de la religiosidad medieval, sugerida por la creencia en la naturaleza miserable y pecaminosa del hombre. En este sentido, la humildad es exaltada e ilustrada por San Bernardo de Claraval: “La humildad es la virtud por la cual el hombre, con verdadero reconocimiento de sí, se tiene a sí mismo por vil” (De gradibus humilitatis et superbia, en P.L., 182, col.942). en este sentido, la humildad fue desconocida en el mundo antiguo. El mismo san Pablo, que adoptara por vez primera la palabra, la entendió como ausencia del espíritu de competencia y de vanagloria (Filipenses, II) y vio el modelo en Cristo que se rebajó, con la encarnación hasta el hombre. Del mismo modo, San Agustín habla de la humildad con preferencia e relación con la vía humilitatis, que es la encarnación del Verbo para la redención de los hombres, y en tal sentido opone la humildad cristiana a la soberbia de los platónicos, que sabían muchas cosas, pero que ignoraban la encarnación. Santo Tomás consideró la humildad como la parte de la virtud “ que atempera y frena el ánimo contra la desesperación y lo lleva a perseguir las cosas grandes según la recta razón” (S. Th., II, 2, q. 161 a. 1). Pero es obvio que, en este sentido, la humildad no es más que la magnanimidad misma en el significado aristotélico y que nada tiene que ver con la humildad en el sentido que le otorgara San Bernardo. Los filósofos han polemizado a menudo contra la humildad en el sentido medieval o han intentado darle un significado compatible con la ética clásica. Spinoza negó que la humildad fuera una virtud y la consideró una emoción pasiva en cuanto nace del hecho de que “el hombre considera su impotencia. Pues si suponemos que el hombre considera su impotencia por el hecho de que entiende algo más potente que él y con este conocimiento limita su potencia de obrar.... Por lo tanto.... no es una virtud, sino una pasión” (eth., IV, 53). Kant distinguió entre humildad moral, que es el sentimiento de la pequeñez de nuestro valor en relación con la ley y la humildad espuria, que es la pretensión de adquirir, mediante la renuncia a cualquier valor moral de sí, un valor moral oculto. La pretensión en superar a los demás rebajándose a sí mismo es una ambición opuesta al deber hacia los demás y el servirse de este medio para obtener el favor de otros (Dios, hombre o lo que sea) es hipocresía y adulación. A su vez, Hegel afirmó que la humildad es la conciencia de Dios y de su esencia como amor. Por otro lado, la protesta de Nietzsche, que ve en la humildad simplemente un aspecto de la moral de los esclavos, está obviamente dirigida contra el típico concepto medieval de la humildad”.Creo que mi deseo de humildad probablemente me lleve a alguna categoría de humildad espuria como le llama Kant[2], porque en lugar de pretender un valor oculto, pretendo adquirir un valor manifiesto: supervivencia.Tal vez ahora sea tiempo de aclarar el asunto de la supervivencia. La supervivencia es la capacidad de adaptación al medio con fines vitales. Una persona que se sienta como un dios, tendrá serios problemas al darse cuenta que las demás personas le tratan como a una persona más, común y corriente. Tenemos algunas dotes, pero desproporcionamos su magnitud. Humildad seria entonces, cognoscitivamente hablando, la capacidad de reparar la función de proporción del ego.Y como expresé en líneas anteriores, el estudio del concepto dignidad creo que es la solución.Continúo con el tema de qué tiene que ver la supervivencia con la humildad. En 1985 me dí cuenta que algo estaba desequilibrado en mi psique. Fuí a terapia unos años pero no me convenció el resultado. En 1990 llegué a Neuróticos Anónimos en donde me presentaron un programa de 12 pasos escrito en 1930 por una persona que no era psicoterapeuta. Me arriesgué y lo intente infructuosamente porque casi nadie entendía el castellano con suficiente exactitud para poder explicarme claramente el programa. Un par de segundos para hacer el primer paso, 10 años para el segundo, 7 años para el tercero y algunos pocos meses para el cuarto. Actualmente estoy revisando retrospectivamente el cuarto paso mientras estoy en el sexto, paso de transición para el séptimo y aquí es donde está el asunto. El séptimo paso habla de la humildad pero no me deja claro ese concepto y de aquí surgió el tema de hoy.Para llegar al tema de la humildad en el 7mo. paso de Neuróticos Anónimos tenemos que revisar y aclarar algunas ideas anteriores:1.) Los programas de 12 pasos son sistemas de supervivencia ante conductas autodestructivas.2.) El reconocimiento de la impotencia y de la necesidad de un poder superior que tome el mando y el control absoluto (tercer paso: entregar la vida y la voluntad) y la auto evaluación objetiva son en esencia los primeros pasos del programa.3.) Un párrafo del 6º. paso en particular pone el dedo en la llaga: “Desde luego que algunos llegan a la conclusión de que ya están preparados para que los libren de sus defectos. Pero aún estas personas, si hacen una relación de los menos graves de sus defectos, se verán obligados a admitir que prefieren quedarse con algunos de ellos. Por consiguiente, parece claro que pocos de nosotros podemos llegar rápida o fácilmente a estar preparados a aspirar una perfección moral o espiritual; queremos transar con solamente el grado indispensable de perfección que se necesita para irla pasando. Así es que la diferencia entre “muchachos y hombres”, es la diferencia entre luchar por obtener un objetivo limitado de nuestro ego y luchar por obtener el objetivo perfecto que es Dios. Muchos preguntaremos en el acto: “¿Cómo aceptar todo lo que implica el sexto paso? Eso sería la perfección!. Esta parece una pregunta difícil, pero en realidad no lo es. Solamente se puede practicar a la perfección el primer paso, en el que hicimos una admisión absoluta de que éramos impotentes para luchar contra nuestras emociones descontroladas. Los siguientes once pasos exponen ideales perfectos. Son metas a las que aspiramos e instrumentos que sirven para medir nuestro progreso. Visto bajo este aspecto, el sexto paso todavía resulta difícil pero de ninguna manera imposible. Lo que urge es empezar y seguir perseverando. Si en la aplicación de este paso conseguimos alguna ventaja substancial en la solución de problemas no relacionados con nuestra forma de escapar, necesitaremos empezar de nuevo con la mente más alerta. Necesitamos mirar hacia la perfección y estar preparados a marchar en esa dirección. Poco importa que a veces tropecemos. Lo que importa es estar listos”.4.) Lo único que puedo comentar en este momento, es que una de las cuatro formas en las que Kant expresó el imperativo categórico, dice: “Obra sólo de forma que puedas desear que la máxima de tu actuación se convierta en una ley universal”. La relación queda clara desde mi punto de vista aunque sé que debo explicarla, pero será en otro artículo.5.) El séptimo paso: “el logro de un mayor grado de humildad es ciertamente la base fundamental de cada uno de los doce pasos de N.A. Porque sin cierto grado de humildad, ningún neurótico podrá conservarse equilibrado. Casi todos los N.A. se han dado cuenta también de que a menos que desarrollen esta preciada cualidad más de lo que es indispensable para la serenidad, todavía no tendrán la oportunidad de llegar a ser verdaderamente felices. Sin ella su vida no tiene un fin útil, o si en la adversidad, no podrán invocar la fe que es necesaria para afrontar ciertas emergencias. La humildad como palabra y como ideal, surge muchos contratiempos en nuestro mundo. No solamente no se comprende la idea: la palabra no es del agrado de muchos. Muchas gentes no tienen ni siquiera un conocimiento superficial de lo que la humildad significa en la manera de vivir. En muchas de las conversaciones que escuchamos a diario, y en mucho de lo que leemos resalta el orgullo que siente el hombre por sus hazañas.”Este punto es la relación que encuentro entre humildad y supervivencia. De hecho, unas líneas más adelante aclara más el asunto:“Lo que malograba todos nuestros esfuerzos, aún los bien intencionados, era la falta de humildad. Nos había hecho falta la perspectiva necesaria para ver que la formación de la personalidad y los valores espirituales están en primer término y que las satisfacciones de orden material no son un objetivo primordial en la vida. Muy característicamente nos habíamos desviado completamente al confundir los medios con los fines. En vez de considerar la satisfacción de nuestros deseos materiales como medios para existir y funcionar como seres humanos, habíamos considerado estas satisfacciones como un objetivo final en la vida.”Los programas de Codependientes Anónimos y ACA (Hijos adultos de padres disfuncionales) tienen un tono diferente porque fueron escritos, si no estoy mal, en la década de los 80 con una franca influencia de escuelas psicológicas de la época. Estas líneas son extraídas de un párrafo del 7º. paso de ACA:“La humildad es el tema recurrente en el programa de los Doce Pasos, y es la idea principal del Séptimo Paso. Practicando la humildad recibimos las herramientas necesarias para trabajar el programa y lograr resultados satisfactorios. Ahora reconocemos, más que nunca, que la mayor parte de nuestra vida estuvo dedicada a satisfacer nuestros propios deseos. Debemos hacer a un lado estas conductas egoístas y orgullosas, que no nos nutrieron y llegar a un buen término con nuestras conductas defectuosas, darnos cuenta que buscar humildemente la voluntad de Dios liberará nuestro espíritu. El Séptimo Paso requiere que rindamos nuestra voluntad a Dios para que podamos recibir la serenidad necesaria para lograr la felicidad que estamos buscando.Estamos creciendo en sabiduría y conocimientos de nuestro Poder Superior. Este crecimiento nos está llegando no sólo porque lo buscamos, sino también por el conocimiento que obtuvimos al examinar las luchas de nuestro pasado. Ganamos un mayor valor escuchando cómo otros se han enfrentado a los retos de su vida. Conforme trabajamos los Pasos, reconocemos el valor que tiene el admitir la verdad de nuestro pasado. Aunque el dolor de esta realidad puede parecer insoportable, los conocimientos que estamos alcanzando son el único medio para liberarnos.”Ahora quizás esté claro porque me interesa comprender este concepto y desarrollarlo como una virtud. Esto tengo claro: el interés que tengo en la humildad no me hace virtuoso, deseo convertirme en una persona virtuosa porque ser vil es muy doloroso. La vida azota, golpea, duele y llega un momento en que por muy dioses que nos creamos (¿arquitecto de su propio destino, el éxito esta en sus manos, rompa los límites?) nos damos cuenta que no éramos tales dioses sino simples y corrientes seres humanos.Toda la alteridad de la humildad se puede expresar en una sola idea: es una experiencia personal resultado de la auto referencia proporcionada por el prójimo. Desde el momento que percibo una diferencia cuantitativa o cualitativa cualquiera entre mi prójimo y yo, desaparece la humildad. Diferencias de belleza, de habilidad, de inteligencia o dinero son necesarias para malformar aún más la auto percepción del ego. Pero si esta diferenciación sucede como un proceso cognoscitivo natural pero no con la intención de autoafirmación del ego sino en función del desarrollo integral del prójimo, entonces creo que estamos empezando a caminar en la dirección correcta, sí, CORRECTA, aunque esta afirmación cause malestares profundos en mis amigos post-modernos, lo cual no debe pasar porque soy seguidor de Popper pero no fanático y aún no he agotado los temas axiológicos de la modernidad.No voy a tocar el tema de la dignidad humana aquí porque espero desarrollarlo en el artículo “El derecho a significar”. No obstante, dejo aquí, para finalizar, algunas ideas que probablemente nos sirvan para reflexionar más sobre el asunto y definitivamente, agradezco toda la retroalimentación que puedan proveerme.Para Kant, toda moral del ser humano debía reducirse a un solo mandamiento fundamental nacido de la razón y no de la autoridad divina (argumentum ad verecundiam) a partir del cual pudieran deducir todas las demás obligaciones humanas. Las 4 formas del imperativo categórico son expuestas por Kant son:1.) “Obra sólo de forma que puedas desear que la máxima de tu acción se convierta en una ley universal.”2.) “Obra como si la máxima de tu acción debiera convertirse, por tu voluntad, en ley universal de la naturaleza.”3.) “Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin y nunca solo como un medio”.4.) “Obra como si por medio de tus máximas fueras un miembro legislador en un reino universal de fines.”No se si tiene que ver, pero desde mi defectuosa hermenéutica, el gesto samurai descrito a continuación puede ser un punto de reflexión sobre nuestro tema:En el transcurso de una caza en un lugar llamado Shiroishi, el maestro Katsushigemató un enorme jabalí. Todos lo rodearon admirados por la bestia que acababa de matar. De repente, el jabalí dado por muerto se levantó y cargó contra los asistentes. La gente que rodeaba a l maestro, sorprendida, echó a correr. En ese instante,Matabei Nabeshima, rápido como un rayo, disparó su arco sobre el jabalí y lo abatió. El maestro Katsuchige se cubrió el rostro con la manga y exclamó: “ El aire está lleno de polvo”. Fue un gesto evidentemente bien hecho, porque con él se evitaba el ver la confusión de los aduladores.Hagakure.El siguiente párrafo lo copié de una página web cuya dirección desafortunadamente no anoté, pero está relacionada con escritores católicos. La encontré escribiendo humildad en el buscador. Pido disculpas por no haber anotado la dirección web.“SUELE DECIRSE QUE UNA PERSONA ES HUMILDE CUANDO SE BAJA ANTE LA GRANDEZA DE OTRA, CUANDO APRECIA UNA CUALIDAD SUPERIOR A LA SUYA O CUANDO RECONOCE EL MÉRITO DEL OTRO SIN ENVIDIA. PERO ESE NO ES HUMILDAD SINO HONRADEZ.POR MUY DIFÍCIL QUE SEA RECONOCER UNA GRANDEZA QUE ECLIPSA NUESTRO PROPIO SER Y NUESTRAS CUALIDADES, EL HACERLO NO ES MÁS QUE HONRADEZ.LA HUMILDAD NO VA DE ABAJO HACIA ARRIBA, SINO INVERSAMENTE. NO CONSISTE EN QUE EL MAS PEQUEÑO RINDA HOMENAJE AL MAS GRANDE, SINO EN QUE ESTE SE INCLINE RESPETUOSAMENTE ANTE EL PRIMERO.SE COMPRENDE ENTONCES, QUE EL GRANDE SE INCLINE CON BONDAD HACIA EL PEQUEÑO Y APRECIE SU VALOR, QUE SE SIENTA EMOCIONADO POR LA DEBILIDAD Y SE COLOQUE ANTE ELLA PARA DEFENDERLA.LA VERDADERA HUMILDAD ESTRIBA EN ESTO, EN EL RESPETUOSO INCLINARSE DEL MÁS ANTE EL MENOS; DEL MAYOR ANTE EL MENOR.PERO AL REBAJARSE ASÍ ¿NO SIGNIFICA PERDERSE A SI MISMO? NO.EL GRANDE QUE ADOPTA LA ACTITUD HUMILDE ESTA SEGURO DE SI Y SABE QUE CUANTO MAS INTRÉPIDAMENTE SE LANCE HACIA ABAJO SEGURAMENTE SE HALLARA A SI MISMO.¿ES QUE EL GRANDE ES RECOMPENSADO POR ESTE MOVIMIENTO? CIERTAMENTE SU HUMILDAD LE HACE DESCUBRIR EL VALOR DE LA PEQUEÑEZ COMO TAL; ENCUENTRA LA GRANDEZA DE LO DIMINUTO, DE LO CHIQUITO, DE LAS MINUCIAS; LLEGA A CAPTAR QUE LA VIDA ES UN CONTINUO EJERCICIO DE VIRTUOSAS PEQUEÑECES QUE HACEN LA EXISTENCIA GRANDE Y VALIOSA. NO COMPRENDE TAN SOLO QUE EL PEQUEÑO TIENE TAMBIÉN SU VALOR, SIN QUE ES VALIOSO PRECISAMENTE PORQUE ES PEQUEÑO.HE AQUÍ UN PROFUNDO MISTERIO QUE SE MANIFIESTA AL HOMBRE VERDADERAMENTE HUMILDE.”[1] Alteridad es lo opuesto pero con cierto grado de inexactitud. No es simplemente lo inversamente proporcional o lo anti. En el caso de la humildad su alteridad nos presenta esa secuencia de opciones como la vanidad, soberbia, etc. Reconocemos tal vez la sombra del asunto sirviéndonos de su alteridad, pero no nos revela su esencia.[2] Emmanuel Kant, filósofo alemán (1724-1804). Uno de los pensadores más grandes de todos los tiempos, concibe una teoría del conocimiento, idealista y crítica. Según él, la ley moral presupone la libertad, la inmortalidad, la existencia de Dios, si bien la razón no puede justificar estas nociones primordiales.
lunes, 8 de septiembre de 2008
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