CENTINELA DEL CAOS
CAPÍTULO V: MARTE
“La agresividad no es necesariamente destructiva
en modo alguno. Dimana de una tendencia innata, que parece
ser característica de toda materia viviente, a crecer y a dominar la
vida. Sólo cuando esta fuerza vital se ve obstruida en su desarrollo se hacen
presentes junto a ella los ingredientes de cólera, odio y furia”
Clara Thompson. Psicóloga norteamericana.
Siempre le fascinaron las armas de destrucción masiva. Pero amaba la vida. ¿Cómo pueden convivir dos tendencias tan opuestas en un mismo individuo?
Esquizofrenia.
Cuando era niño, Eion se entretenía en la casa de su abuela los fines de semana leyendo el Apocalipsis, jugando con figuritas de “Star Wars” y torturando insectos. La vida con sus padres era un Apocalipsis y su padre le heredó el amor por la guerra, la muerte y la destrucción. No era casualidad, según Eion, que su padre fuera Tauro igual que Hitler. En la adolescencia desarrolló una pasión por el nazismo a tal punto que anduvo unos días vestido de negro con una insignia de las S.S. alemanas en la solapa de su saco. Después se la regaló a su padre. En el bachillerato en el América Latina puso una vez un dibujo a lápiz muy bien hecho, de Adolf Hitler. Los catedráticos hacian gestos de asombro, pero ninguno lo quitó. En cierta ocación, estaba fotocopiando un segmento de “Mein Kamp”:
- Joven, disculpe que lo interrumpa, pero me interesó lo que está fotocopiando ¿quién es A.H.?
- Adolf Hitler.
- Ohh… ¿me permite sacarle una fotocopia?”.
Sabía que Erich Fromm y Gunter Grass tenían razón. No habían flautistas de Hammelin ni estúpidos ratones que los siguen hasta ahogarse en el río. Bueno. Según el estructuralismo francés sí existen ratones y flautistas de Hammelin embrujados por una bruja llamada Moira-Poder-Discurso. ¿Quién tenía la razón?
En Guatemala esperaban al nuevo mesías en forma de presidente-emperador-redentor. Por eso estaba seguro que para el 2012 quedaría un presidente maya y que en el 2014 se estarían cociendo los ingredientes para la nueva guerra civil del 2015 y que terminaría probablemente a finales del 2016. Sería una guerra corta al estilo Sarajevo, pero mucho más violenta que la del siglo XX. Ser astrólogo amateur tenía sus ventajas.
Los mareros cuando dicen que están acabados dicen: Chechenia. Pero esto no lo saben los catedráticos de psicología social en Guatemala.
Los largometrajes de “El planeta de los simios” le fascinaron, principalmente las escenas donde el astronauta descubre que, en lugar de haber viajado una gran distancia en el espacio, fue en realidad un viaje espacial redondo- lineal en el tiempo. Estaba en el futuro viendo como su civilización se había auto aniquilado. La imagen de la estatua de la libertad semienterrada y semidestruida era tan necrofílica…
Las fotos de los bombazos atómicos en Hiroshima y Nagasaqui eran un placer morboso tan grande como leer el Apocalipsis. Cuando Saddam Hussein invadió Kuwait, algo tenebroso en el fondo de su inconsciente se gozaba con expectación al igual que cuando se estrellaron los aviones en el Trade Mark Center de New York. Tal vez al fin había llegado el momento tan esperado.
Mad Max era una de sus películas favoritas. El mundo tal como es, salvaje, hediondo, primitivo, irracional pero con un dejo de nueva esperanza. ¿No podía ser bueno o malo como los demás? ¿Por qué ese contraste tan marcado? ¿Sería porque para ser como Dios había que conocer el bien y el mal?
Sabía lo que significaba una hoja finamente afilada cortando partes de su cuerpo. No era “cutter”, esos borderline que se cortan con navajas de afeitar para descargar su ira. Según Eion, lo que hacian los “cutres” era una primitiva sangría que como los chinos, vaciaban los malos humores a través de dicha técnica. Se había quemado el pecho con un cautín cuando lo abandonó la única novia que tuvo. No experimento dolor ni ardor. La adrenalina era tan fuerte. La piel hace un extraño sonido, tal como se escucha cuando se asa carne con pedazos de grasa (gordo). Chilla y explota. Igual su pecho.
Sentía que él mismo debía violarse a sí mismo de alguna forma para purgar el dolor que experimentó por la pérdida de la novia. También tenía un componente sexual la muerte y el dolor. ¿Por qué? Podía entender la psicodinamia de lo sucedido. Pero haberlo experimentado era otra cosa. Por eso le desagradaban tanto los simios que presumían de ser psicoanalistas y descubrir que simplemente repetían textos y discursos.
A la raza humana siempre le han fascinado sus líquidos corporales, en particular las lágrimas y la sangre. Los mejores publicistas dicen que los humanos no son estúpidos, sino que solamente son un poco locos.
Soñaba con tener un arsenal propio. Pero después se preguntaba ¿para qué?. Todo esto era muy estúpido. No obstante se entrenaba constantemente y en secreto en el uso de la katana japonesa y en la espada china de doble hoja. Su padre siempre le dijo: “Si bis pacem, para bellum” y él, inconscientemente lo cumplió.
Cuando era pequeño vio Kung Fu en la televisión en blanco y negro. Antes del terremoto del 76. A los 11 años lo llevaron a un curso de defensa personal para niños en el Colegio de Ingenieros. No le interesaba el Karate. En 1986, cuando cursaba el cuarto bachillerato, un tío le invitó y le pagó para que fuera a un conocido gimnasio de karate en un mercado que era al mismo tiempo terminal de autobuses. Para ese entonces ya había visto “Remo Williams” y estaba buscando a su maestro perfecto.
El dojo era formidable. Tatami de madera. Altar con dragones labrados en madera. Armas, gritos, guantes, sudor, uniformes blancos, cintas, gritos kiai!!! Era maravilloso. El lunes fue en bicicleta. Regresó algo golpeado, con la rodilla morada, un buen golpe en la cara y fatigado. Pero victorioso. Había dado todo de sí. Había recibido con placer y honor los golpes del bambú del Sensei de turno. Se sentía realizado. Al día siguiente fue. Error. No le habían dicho en recepción que los principiantes sólo iban lunes, miércoles y viernes. El martes y jueves entrenaban las cintas avanzadas. Se sintió ridículo y profundamente humillado con su pants celeste y su playera en medio de toda esa gente entrenada que hacía movimientos secuenciales perfectos. No regresó nunca. Que vergüenza! ¡Habrían pensado que era un pobre estúpido!
En su estadía en Cobán se metió con sus primos en la federación de karate. No había Sensei sino solo un sempai cinta verde. No era bueno para enseñar. Llegaba un cobanerito que según sus primos, era homosexual. Y ese cuate le daba riata a Eion!
Era muy torpe para pelear. Siempre en la primaria fue el “punching bag” de sus compañeros. Siempre llegaba a la casa con los brazos moreteados de tantas chibolitas que le pegaban. Una vez, en cuarto primaria, un canche de ojos azules medio loco y de apellido alemán, le restregó en una mejilla la escobita de un borrador tipo lápiz. Al llegar a la casa el padre se puso furioso y lo amenazó con golpearlo si no regresaba al día siguiente con la noticia que había golpeado a ese fulano.
¡Que predicamento! Si iniciaba un pleito, seguro que lo expulsaban y sería peor. Si no hacía nada, su padre lo masacraría al regresar a casa. ¿Qué hacer? Le pidió a un compañero que también era su primo lejano que lo ayudara a atacar al chico loco. Después pensó mejor y le dijo a su compañero que fraguaran una mentira así el tendría una coartada y no tendría problemas ni con el colegio ni con su padre.
-Fijate papa que le pegue al niño que me golpeaba. Me ayudo un compañero y entonces…
-haaa… vaya…ándate porque quiero dormir una siesta….
El padre no le puso atención. Se volteó y se fue a dormir la siesta como acostumbraba.
Era uno de los más débiles de su clase y de barrio.
Su padre era violento. El simple deseo de irse a la casa de su abuela el fin de semana era una dificultad a superar todos los viernes:
-“¿Me irá a dar permiso este viernes?”.
En l989 recibió unas pocas clases de Kung Fu con un fulano que conoció en el gimnasio de pesas de su barrio. Las clases eran buenas, principalmente porque él era el único alumno, pero el problema era el temperamento del profesor. Era muy violento y el mal humor le salía por los poros. Una vez llegó tarde y tocó la puerta.
El profesor abrió la ventanilla y le dijo de muy mal modo “…esta no es hora de venir, la clase ya empezó”, y le tiró la ventanilla en la cara. Eion con mucha vergüenza regreso a su casa y por supuesto, nunca más regresó a buscar a este profesor. Accidentalmente lo vio en un bus urbano años después con una marcada expresión de amargura en su rostro. Eion sabía que las artes marciales eran muchísimo más que eso.
A finales de ese año empezó una romería de gimnasios. Visitò todos los que estaban en la guía telefónica: Karate, Tang So Doo, Tae Kwon Do, Full Contact, Judo, etc. Al final, optó por un gimnasio que quedaba relativamente cerca de su casa. Era de Kung Fu. Le gusto el lugar porque estaba grande y tenía diversidad de horarios. Era una antigua bodega adaptada, el ambiente era genial y había horarios entre las 2:00 y 4:00 p.m. donde podía entrenar solo con el instructor sin pasar la vergüenza de que otros lo vieran cometer errores. Durante varios meses asistió solo y el instructor, capricornio también y de pocos años mayor que él, logró que terminara su miedo a los puñetazos.
-Vamos… suéltese… pégueme sin pena…. tiene guantes y no me va a hacer daño…
Eion agradeció el resto de su vida estos pocos meses porque efectivamente logró quitarse el miedo. Desafortunadamente, el profesor desistió de entrenarlo de esa manera cuando en una ocasión, Eion asestó un gancho en la sien del profesor , tan duro que prefirió detener el entrenamiento.
La reivindicación psicológica producto de estos entrenamientos se dio una noche en la que platicaba con sus amigos/amantes en un zaguán en una de las vecindades. Entró un tipo del grupito que gustaba humillar a Eion:
-Eion!...¿Qué onda?... dándole clases de homosexualismo a la mara?
-Tal vez tu madre!”.
Nadie había escuchado nunca a Eion responder de esa manera. El tipo se sorprendió, pero respondió:
- Bueno vos cerote… no te metas con mi madre o te voy a dar verga…!
-Órale… aquí mismo y como querrás!
La determinación y firmeza de Eion era realmente desconcertante. El tipo titubeó.
-Nel… es que yo no estoy metiéndome con tu mamá!
-Mira mano… si querés que te respete simplemente respétame y punto. Si no… vergazos ya cuando querrás. Yo soy pacífico, pero no me chinguen o me van a encontrar.
Nadie humilló después a Eion. Incluso al fulano que lo insultó, durante un tiempo le quedó el apodo Talveztumadre.
El gimnasio donde estaba empezó a decaer. Se fueron los cintas negras y Eion sufrió un golpe en la espalda por una caída lo que truncó su carrera en artes marciales externas. Aún con un corsé, asistió a su primer torneo, como juez de mesa en lugar de competidor. Pero aún así, le gustó participar en el evento. Allí, a mediados de l990, conoció a unos salvadoreños que practicaban el Tai Chi Chuán. Cuando tuvo a su lado a uno de ellos, como juez auxiliar, aprovecho para enterarse de su estilo:
-Mire… yo leí en una revista sobre su estilo. Es un estilo interno de Kung Fu. Yo no pude participar ahora porque me lastimé seriamente la columna, pero me interesa lo que ustedes hacen.
-Si… esto le va a ayudar muchísimo con su columna, el Tai Chi Chuán es muy curativo pero también es un arte marcial, el único problema es que lleva muchísimo tiempo más que el Kung fu o cualquier estilo externo.
Eion dejó el gimnasio de Kung Fu porque su maestro no estaba especializado en Tai Chi Chuán. Para una Navidad, pidió a su familia un libro de Tai Chi y le fue concedido. Lo estudió con lentitud y aprendió su primera danza de Tai Chi Chuán estilo Yang. A la parte de la Alquimia interna taoísta no le encontró mucho significado por lo que la dejó por un lado y se concentró en aprender más formas. Logró inscribirse y estudiar un par de años en el gimnasio más antiguo y prestigioso de artes marciales chinas en su país. Al principio era una experiencia mística. Pero al igual que su enamoramiento de Neuróticos Anónimos, a los dos años de estar en el gimnasio perdió el interés y se retiró. No obstante, de manera eventual practicaba lo que había aprendido. Estudió un poco de karate dos años después del accidente, pero se volvió a lesionar.
Afortunadamente conoció a un acupunturista que le corrigió el problema en una sola sesión sus ligamentos lumbares lesionados. Luego volvió a entrenar Kung Fu en un programa de 1 año del Ministerio de Cultura y Deportes, con un profesor del primer gimnasio de Kung fu donde estuvo. Más adelante tuvo la ayuda otro profesor de Kung Fu del gimnasio donde aprendió Tai Chi. Después asistió con un amigo que conocía muy bien el Aikido y tenía elementos de distintas artes marciales. Este amigo le enseñó el uso básico de la katana japonesa y de la espada de doble filo conocida como Jing. Eion empezó a manejar bicicleta lo que le proporcionó unos músculos fortalecidos en las piernas, gloria que disfrutó poco debido al aparecimiento de venas várices, herencia genética de su madre.
Reflexionaba sobre su Marte natal cuando tuvo otro ataque de esquizofrenia:
Alaputa… nunca entreno con regularidad… no hago ni mierda sino movimientos esporádicos por aquí y por allá… por Dios… debo disciplinarme o me van a hartar la vejez y las enfermedades… esta presencia tan extraña… Maestro Sun Tzu…nunca me acostumbro… no estoy relajado porque no se como estar en su presencia…
“Eion… te explicaré mi arte de la guerra desde una perspectiva que no muchos tienen la capacidad de ver: la guerra es de vital importancia para el Alma; es el dominio del avance o retroceso en el Samsara-Universo-Matrix, el camino hacia la supervivencia o la pérdida de una muy preciada vida humana: es forzoso manejarla bien. No reflexionar seriamente sobre todo lo que le concierne es dar prueba de una culpable indiferencia en lo que respecta a la conservación o pérdida de lo que nos es mas querido; y ello no debe ocurrirte… hay que valorarla en términos de cinco factores fundamentales, y hacer comparaciones entre diversas condiciones de los bandos rivales de tu esquizofrenia, con vistas a determinar el resultado de tu guerra interna…. el primero de estos factores son las creencias; el segundo, el tiempo; el tercero, el terreno; el cuarto, el mando; y el quinto, la disciplina.
Las creencias significa aquello que hace que tu cuerpo esté en armonía con tu mente, de modo que le siga donde sea, sin temer por tu vida ni a correr cualquier peligro.
El tiempo significa el Ying y el Yang, la noche y el día, el frío y el calor, días despejados o lluviosos, y el cambio de las estaciones... esto lo puedes descifrar con la consulta diaria y en momentos oportunos al I Ching… el terreno implica tu ambiente, y hace referencia a dónde es fácil o difícil desplazarse, y si es campo abierto o lugares estrechos, y esto tiene influencia sobre las posibilidades de supervivencia… acuérdate la filosofía de los ninjas… uno se hace amigo de su ambiente sea cual sea… El mando es la rendición de tu ego a un Poder Superior… a la Inteligencia Universal la cual tiene como cualidades: sabiduría, sinceridad, benevolencia, coraje y disciplina…por último, la disciplina ha de ser comprendida como la organización del ejército de tus pensamientos, las graduaciones y rangos entre los pensamientos y las células de tu cuerpo, la regulación de las rutas neuronales de suministros electroquímicos… tus sinapsis y tus neurotransmisores en perfecto equilibrio… y la provisión de material militar al ejército… tu alimentación… estos cinco factores fundamentales han de ser conocidos por ti… si dominas estos factores… vencerás a la Matrix… pero si no… serás derrotado... por lo tanto, al trazar tus planes, has de comparar los siguiente siete factores, valorando cada uno con el mayor cuidado:
¿Te dejas guiar por la Mente Maestra, por la Inteligencia Universal o por la confusiòn de tu ego? ¿Cómo comandante de tu vida cuál es tu mayor talento para cambiar lo que puedes cambiar? ¿Obtienes para tu cuerpo ventajas de la naturaleza y de tu ambiente aunque te parezca inhóspito? ¿Observas las regulaciones y las instrucciones del I Ching y del Yang Shen Chi Tao? ¿Has fortalecido tus tropas-cèlulas? ¿Tu ejército/cuerpo tiene oficiales/pensamientos y tropas/células entrenadas? ¿Te recompensas de forma justa o te auto castigas?...mediante el estudio de estos siete factores, es fácil de adivinar cual de los dos bandos saldrá victorioso y cual será derrotado... la Matrix o tù… si sigues mi consejo, es seguro que vencerás... la Mente Maestra de la Inteligencia Universal ha de ser mantenida al mando de tu vida… si ignoras mi consejo, ciertamente serás derrotado… debes saber rendirte a la Mente Maestra de la Inteligencia Universal y vencerás… tras prestar atención a mi consejo y planes, debes crear una situación que contribuya a su cumplimiento….por situación quiero decir que debes tomar en consideración la situación de tu mente, tus emociones, tu cuerpo y el ambiente, y actuar de acuerdo con lo que te es ventajoso…el arte de la guerra se basa en el engaño… engañar a la Matrix dentro y fuera de ti… incluso con la intención paradójica de tu Víctor Frankl… por lo tanto, cuando seas capaz de atacar a la adversidad y a la desesperación, has de aparentar incapacidad…no te creas todopoderoso… sólo la Inteligencia Universal es todopoderosa… cuando tus tropas/células deseen moverse, debes aparentar inactividad… estar relajado… deja que sólo se mueva el Hara… como un combate cuerpo a cuerpo… el que se enoja pierde… si estás cerca del enemigo-adversidad, has de hacerle creer que estás lejos … relájate ante la adversidad… si estás lejos la adversidad, aparenta que se estás cerca, anticipándote con planificación y consultando constantemente al I Ching… poner cebos para atraer al enemigo es conocer el delicado uso de talismanes que absorben la energía negativa que te correspondería por karma… pero ten cuidado con estos conocimientos… golpear al enemigo cuando está desordenado significa lo mismo que río revuelto ganancia de pescadores…sólo los astutos sacan ventaja de las crisis… prepárate contra la adversidad y el karma negativo cuando estás seguro y tranquilo… Evita riesgos durante un tiempo cuando la manifestación del karma negativo es más fuerte...estas son las claves de la victoria para el estratega del Samsara…. ahora, si tus estimaciones realizadas antes de las batallas de tu vida indican victoria, es porque los cálculos cuidadosamente realizados muestran que tus condiciones son más favorables que las condiciones de tu enemigo… de tu karma negativo; si indican derrota, es porque muestran que las condiciones favorables para la batalla son menores... con una evaluación cuidadosa, puedes vencer; sin ella, no puedes…muchas menos oportunidades de victoria tendrás si no realiza cálculos en absoluto… usa el I Ching y la astrología… eres un estratega de las estrellas y del Universo Eion… hay pocos como tú en este planeta…”
lunes, 1 de septiembre de 2008
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