CAPÍTULO II: LA LUNA.
“Cada ser humano lleva consigo en su cerebro y en sus sistema nervioso
grabaciones permanentes de cómo experimentó sus propios impulsos cuando niño, cómo experimentó el mundo, cómo reaccionó al mundo que experimentó y cómo se
adaptó a éste. En el estado Padre del yo están incorporadas las personalidades de figuras autoritarias emocionalmente significativas; en el estado Niño del yo está su mundo interior de sentimientos, experiencias y adaptaciones”
Nacidos para triunfar: Muriel James y Dorothy Jongeward. Ed. SITESA.
“En la mitología, la Luna también era la diosa de la
fertilidad y de la tierra, y este arquetipo permanece
vivo en la expresión consciente de la mujer y en el
inconsciente del hombre. A la Luna también se le
atribuyen el lenguaje de los símbolos y los sueños,
los estados de humor y la fantasía. En un nivel más
prosaico, pasa a simbolizar la infancia y las raíces
del carácter. De forma clara y concisa describe la
naturaleza de la atmósfera que reinaba en el primer hogar de la persona y la relación con su
madre. La Luna es la línea de menor resistencia
del individuo y sus cualidades por signo, casa y
aspecto se expresan, prioritariamente, en las
relaciones emocionales íntimas y en aquellas
situaciones en que el instinto, más que la deliberación
consciente, dirige las acciones del hombre”.
Saturno: Un nuevo enfoque para un viejo diablo. Liz Greene.
Por sus estudios astrológicos y psicológicos, Eion sabía que para lograr liberarse de la vida tan desdichada y caótica que llevaba, era imprescindible estudiar los horóscopos natales de sus padres para poder librarse, o por lo menos, mediar con la pauta arquetípica que marcaba su existencia. La fatalidad descubierta en el arte astrológico le marcaba la responsabilidad de cultivar en su débil personalidad, las fuerzas suficientes para no ser devorado por el arquetipo. Consumar el proceso de individuación, desarrollar un sentido de la realidad y un conjunto de límites sanos para sentirse como una persona única y valiosa era fundamental.
Su madre había sido toda la vida una niña-mujer muy sufrida y alienada. De signo escorpión, el rencor, el resentimiento, la crueldad y la codicia, estaban escondidos muy bien por su fino ascendente Libra. La terrible frialdad materna que tanto afectó a Eion, se debía a la posición lunar en Acuario. Pero lo que realmente la convertía en una mujer enferma que sobrevivía psicológicamente con antidepresivos que el antiguo psiquiatra de Eion le recetaba. De hecho y sin sorprender a Eion, su madre tenía una T en cuadratura, dos planetas en oposición (180 grados de distancia) haciendo cuadratura
(90 grados) ambos con un tercero. La sincronicidad era evidente. En tanto la T cuadrada de Eion implicaba a los dos luminares, el Sol y la Luna en oposición cuadados ambos por Saturno, el regente de su signo solar, la de su madre era idéntica sólo que la posición de Saturno era ocupada en cambio, por Plutón, el regente de Escorpio.
¡Putamadre!... si yo con esa cuadratura pura mierda de Saturno no aguanto casaca… puta… pobre la ruca… con razón se porta culera… si yo cómo mierda por tonel, ella la come por furgón… alagranputa!... ¿Cómo irá a reencarnar?... puta… nunca me quizo y asi tengo que vivir… no tengo nivel para saber si va en ascenso o en declinación reencarnativa, pero de todas formas el I Ching me dijo claramente que tenía que ocuparme por mí mismo y tal como ellos han hecho conmigo, que miren donde reencarnan… ese ya no es problema mío, a saber que cagadales les hice en vidas pasadas, de plano o fueron mis hijos o mis sirvientes y me cagué en ellos y les hice guano la autoestima… pero traté de hacer que entraran en razón, pero no quisieron, mejor dicho, no pudieron, estaban demasiado dañados ambos, mis cuatro abuelos, con perdón de mi querida abuelita, estaban bien trabados, aún mi propia abuela paterna quién tanto me quiso y me cuidó, sé que trató como estiercol mierda a mi papá y que mi abuelo lo convirtió en un disfuncional y trató peor que sirvienta a la vieja…
Su abuela había sido el bastión emocional donde logró refugiarse en la infancia. Ese refugio temprano de calor emocional y su coeficiente intelectual, permitieron que ocultara su esquizofrenia a los ojos de los demás, aunque siempre fue considerado anormal, extraño, misterioso, pero seductor al mismo tiempo. De lo contrario, su esquizofrenia hubiera sido igual a la de una su prima nacida bajo el signo de Tauro, con capacidades artísticas, pero desafortunadamente dentro de un hogar disfuncional a grado extremo, el de la madrina y tía de Eion, hermana de su madre.
Este personaje era el más terrible de toda la familia de Eion. Toda la prepotencia y soberbia del signo de Leo se manifestaban en este inusual personaje. Nadie de la familia se atrevía a enfrentársele, excepto Eion y su hermana, nacida bajo el signo de Virgo. Todos los familiares de Eion, de las dos ramas, vivían estrictamente bajo un código axiológico económico: cada individuo valía exactamente la cantidad de dinero que ganaba.
La hermana de Eion, como clásica nativa de Virgo, era trabajadora incansable, pero al mismo tiempo, neurótica. ¿Qué más podía ser siendo un producto de la familia de Eion? Ciertamente, su hermana era un producto mejorado y aumentado, pero somatizaba. Aunque su Luna en Libra a veces le ayudaba a mantenerse el equilibrio. Se casó con un fulano superficial, materialista y trabajador de una de las más grandes empresas de Guatemala. El poder económico de su hermana fortaleció su ascendente Leo, con lo que pudo hacerle frente a la famosa tía diabólica.
Eion a veces reflexionaba, no sin cierto temor, sobre estas tres terribles figuras femeninas: su madre, su hermana y su tía. Eran la viva encarnación de las tres Parcas, aquellas viejas que aparecían en cuadritos que vendían en la 18 calle, en el Calvario. Las Parcas tejían el destino de los hombres en los clásicos griegos.
Eion no sabía mucho sobre la vida de su hermana desde que se casó y empezó su escalada socioeconómica. Durante un cortísimo período de tiempo, ella le ayudó económicamente pero después lo “ninguneo” nuevamente..
- Mire… ¿le dio a mi hermana el mandado sobre los víveres que me mandaba?
- Sí.
- ¿y?
- Bueno pueee… “esquella” dijo queee… que… que ya lo había ayudado mucho… y que tenía muchos problemas yyyyy que allá viera “usté” qué hacia “usté”… eso fue lo “quimidijo”.
- Ufff!... bueno… era demasiado bueno para ser verdad, de alguna manera ya me lo imaginaba… bueno… siempre gracias dígale!
Eion le temía porque veía en ella escondido de forma embrionaria al mismo demonio plutoniano que marcó la vida de su madre y con algunos matices de eficaz maquiavelismo. Definitivamente su hermana era política, lo contrario a su tía que era una indomable bestia insolente y despreciable.
Temía a su hermana, odiaba a su tía y tenía sentimientos ambiguos de odio y compasión por su madre porque conocía bien su horóscopo. Su madre, sin antidepresivos, era presa carne de cañón para la depresión, demonio que también buscaba a Eion. Alguna vez, Eion se consideró como Orestes y a su madre, Clitemnestra. Pero en comparación con su tía, su madre no pasaba de ser Doña Florinda, un personaje de la serie El chavo del 8. Su tía era un demonio viviente. Era la ira de Dios en carne femenina. Alguno autores han hablado de mujeres seductoramente diabólicas, vampiresas.
Pero esta no tenía nada de eso. Cada célula de su cuerpo sudaba odio y desprecio. El tono de su voz era estridente, un trueno de autoritarismo, el rugido del león devorador. El padre de Eion, adicto a las proyecciones psicológicas, también se le acercaba burlonamente como era su costumbre, tal como un ratón se acerca a comerse los pelos de la cola del leóna loca, obteniendo así, un eventual zarpazo a su casi inexistente autoestima.
Este leonino ser apocalíptico se casó con un industrial de dinero con quien procrearon tres hijos. La mayor fue la diana de la psicopatología familiar y también terminó en el consultorio del inepto psiquiatra familiar.
- Mirá Eion, tu prima tiene una esquizofrenia de origen afectivo. Tus tíos, técnicamente, la volvieron loca. A vos lo que te salvó es que tenés un coeficiente intelectual superior a la media y eso te ha permitido tener bajo control tus alucinaciones y no darte color con la gente. Pero yo sé que alucinas y por eso debes de tomar este medicamentito que es lo mejor que existe, el “Haldol” te hará feliz el resto de tu vida porque vos sentís demasiado y esto va a hacer que no sintás mucho. Mirá, vos no vas a llegar lejos y por eso te voy a proponer lo siguiente: yo tengo unos terrenitos con unas casitas allá por San Juan Sacatepequez y estaba pensando que tal vez vos quisieras irte a vivir allá y me cuidas las casitas. Yo te voy a dar un par de cuartos para que vivas y allí podes poner tu “mesa de trabajo” y engañas… digo…jejejé… atendés a la gente allá. ¿Qué te parece?
-Mire doctor… yo tengo planes y no es ir a perderme a un pueblucho pura mierda a cuidarle esas sus… casitas. Usted ya ha cometido demasiados errores técnicos en mi terapia y no lo culpo porque no es que usted sea malo… (sino sólo estúpido) … pero si usted leyera un poco, cosa que ya me ha aclarado que no le gusta, en lugar de estar tocando su guitarra y cantando canciones de Cesar Costa y Enrique Guzmàn, encontraría que dentro de los protocolos de la terapia claramente se dice que uno no debe interactuar socialmente con los paciente ni hacer ningún tipo de trato ni negocio ni cosa por el estilo así que mejor quédese con sus casitas y su terapia “Mickey Mouse” inyectándoles esa basura de mierda psicofármacológica hasta entre el culo, además déjeme decirle que no sólo fue por mi inteligencia sino porque mi abuela me dio afecto en la infancia… debería de leer algo de psicología del desarrollo. Neuróticos Anónimos hizo en un año lo que usted ni por asomo pudo hacer en cinco.
- jajajá... ¿Neuróticos Anónimos? … jajajá… hoy si que me diste risa vos! … pero si esos están más locos que mi mujer… bueno, ya sabes, la oferta está en pie y mi clínica siempre está abierta para vos… jajajá…. bueno, que te vaya bien.
Eion dejó de hablarle gradualmente a toda su familia. No encontraba nada que valiera la pena hablar con ninguno, excepto con otra tía, de la rama paterna, la única hermana de su padre (tenían varios medio- hermanos) con quien gustaba de mantener diálogos teológicos.
Su tía-madrina se largó a los Estados Unidos con Q100,000.00 que le huevió olímpicamente a su marido. Desde allá mantuvo contacto con Eion por correo postal, antes que llegara el Internet a Guatúpida (juego de palabras que la tía de Eion usaba para describir sarcásticamente la psicósfera de Guatemala), buscando un soporte espiritual que de alguna manera, sabía que Eion poseía. La bestia solar, el lado oscuro de su arquetipo, se doblegó ante la crisis, pero al pasar un par de años, cuando su situación se estabilizó, regresó a su antigua forma de ser y llamó a Eion por larga distancia:
-EION! ¡HABLA TU MADRINA! Vos no has hecho nada, no estás haciendo nada y nunca vas a hacer NADA así que he decidido que te vengas acá a estudiar enfermería psiquiátrica porque aquí en Estados Unidos nadie quiere atender a los locos y allá en Guatúpida uno simplemente es NADIE.
-Heeee… bueno pues… mirá madrina… yo estoy haciendo algo… eee… estoy en la universidad estudiando psicología y tengo planes, es cierto que todo me ha salido mal pero aún conservo cierta esperanza…
-¡ESAS SON BABOSADAS! ¡Además ya me contó tu mamá que te acostás con la hija de una sirvienta que conociste allá en esa universidad de fracasados, de seguro tiene sida y ya te lo pegó!
-Mirá madrina… ella es mi novia y es de un estrato económico bajo, pero lucha por salir y sostiene a su familia y…
-¡ESAS SON PURAS BABOSADAS EION! Esa mujer no sirve para nada, pensálo y me llamas. ¡ADIÓS!
Eion no estaba acostumbrado a reaccionar rápidamente en ese entonces así que decidió escribirle una carta. Le explicó que como psicóloga que era ella también, graduada en la del Valle y no en la USAC para fracasados y pobres, debía entender que reconstruir la propia identidad y personalidad era un trabajo enorme y que si eso era hacer nada, le pedía que le explicara que era eso entonces. También le dijo que si tanto era su afán por querer ayudarlo, que entonces le mandara Q1000.00 para inscribirse en un curso de hipnosis clínica que darían al poco tiempo de la llamada. Por supuesto, nunca recibió respuesta.
Lo más divertido, si no fuera patético y absurdo, es que este personaje se auto declaraba seguidora acérrima de Carl Rogers, humanista y… si de algo carecía esta triste diabla, era de humanidad.
Al pasar los años, la tía regresó a Guatemala. Decidió entonces imperar sobre la familia nuevamente, actualizar su matriarcado, pero se topó con el matriarcado de la hermana de Eion. En ese territorio ella no tenía ninguna influencia. De hecho y secretamente, la hermana de Eion la despreciaba, pero por su diplomacia, celebraban juntos todos, con la más fina hipocresía social, cumpleaños, navidades, años nuevos, halloweens, thanksgivendays, intercambios de fiambres los primero de noviembre, viajes a las costas en Semana Santa, etc.
Trató de contactarse nuevamente con Eion, pues supo que estaba a punto de graduarse, pero no había modo que terminara su tesis ya que Eion cambiaba de tema cada mes. Eion desconfió cuando la tía le mandó un suéter una navidad y después le mandó dinero para comprar libros útiles para su tesis. Aún con la desconfianza, Eion sucumbió y mandó a su amante homosexual a contactarse con la tía. Para ese entonces, Eion reflexionaba, ya sin culpa sobre su situación sexual.
-Es tan extraño – pensaba - más bien sincrónico, tengo un bisexual pasivo de signo Géminis y una amiga con derechos que es madre soltera, también de signo Géminis.
La tía aseguró haber cambiado mucho y logró contactarse con Eion. Le ofreció ayuda económica, pero el precio era someterse a sus humillaciones, por lo que Eion decidió cortar la comunicación definitivamente.
-Mirá madrina, si el precio de tu ayuda es soportar tu mal carácter y humillaciones, mejor que quede allí todo. ¿Sabes qué? Mi dignidad no tiene precio.
-Bueno, por lo menos YO te di algo, pero TÚ NO VALES NADA! ¿SABES? ¡NADA!
-Para ti nadie vale nada madrina. Creo que entre los dos, tú eres la que es pobre, porque no se puede tener autoestima ni dignidad creyendo que nadie vale nada.
El signo astrológico de Cáncer, como los once restantes, tienen dos lados. La oscuridad de la Sombra y el arquetipo Solar. Eion tenía la Luna en Cáncer, domiciliada, ultrasensible, fácilmente irritable y neurótica debido a la oposición de su naturaleza básica capricorniana y deprimida por la presión y el desaliento de Saturno. Pero también la ternura y la imaginación eran prodigadas por su parte femenina. Eion era un ser humano realmente extraño. Vivía en sí mismo la división esquizofrénica de negarse a sí mismo emocionalmente y a negar su identidad masculina, la voluntad, cuando la turbulencia emocional canceriana era espectada negativamente por los tránsitos planetarios negativos.
Los sentimientos lunares eran tan intensos que su Sol capricorniano se sentía desubicado ante semejante contradicción entre la frialdad y racionalidad de la Cabra y la extrema sensibilidad emotiva del Cangrejo. Afortunadamente, ambos aspectos hacían buenos aspectos con el ascendente Tauro. Lograba suavizar la tensión y expresar lo mejor de ambos astros-arquetipos sin que los demás se dieran cuenta de la guerra vital que libraba en su interior. Su familia, con analfabetismo psicológico, nunca pudo entender la riqueza de las contradicciones de Eion.
lunes, 1 de septiembre de 2008
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