lunes, 8 de septiembre de 2008

EL DINERO I

EL DINERO. He aquí otro tema que ha sido una espina clavada en mi mente y corazón. Como expresé en el artículo sobre la humildad, soy débil ante las comodidades que el dinero compra y esto no significa que posea tales comodidades. Vivo una vida frugal, sólo con lo necesario, debido a que nunca me he tomado el tiempo para sentarme y clarificarme en torno a este tema. He leído sobre hacer dinero y he llegado a la conclusión que, contrario a lo que todos piensan, es fácil. La pregunta de bolsillo no se hace esperar: y entonces....¿porqué no haces dinero? Tengo habilidades para crear una serie de productos y servicios que estoy seguro, tendrían buen éxito de aplicarles el tiempo suficiente.La inteligencia y el tiempo los tengo, el motivo es lo que no me convence. Quisiera dejar algo en claro: acepto que afortunadamente, no soy un tipo normal. Esto significa que si yo me encontrara frente a una buena fuente de caviar con galletitas de soda, una botella de excelente vino, Miles Davis en el equipo de sonido tocando un solo de trompeta con sordina y una rubia maravillosa y dispuesta frente a mí coqueteándome con la mirada, enseñándome las llaves de su carro último modelo y de su apartamento, cualquiera pensaría que mis algoritmos mentales estarían concentrados en comerme el caviar puesto sobre las galletitas, beber el vino y lograr convencer a la rubia (aunque en este ejemplo, sería innecesario). En pocas palabras, consumir todo lo que mis sentidos puedan considerar agradable y placentero pero que mi razón considere libre de consecuencias negativas futuras. Mas las circunstancias externas jamás van a proveer información de lo que realmente está pasando. Solo nos pueden dar pistas, y a veces, son falsas.Si yo les dijera que la escena está lista: el caviar, la galletitas, el vino, la música, la rubia, el carro y el apartamento, falta el dato sobre lo que ocupa mi mente. Las opciones no se si son infinitas, pero por seguro, parecerían infinitas pero, lo que pasa en mi caso es esto: me queda claro la calidad de realidad que tiene esa escena en la que estoy metido, comiendo mi galleta con caviar acompañada de sorbos de vino, oír a Miles Davis y mis ojos estando fijos en los de la rubia, pero mi mente está en otro plano, preguntándose ¿que diablos significa todo eso?.Por supuesto que no sería lo mismo si estuviera caminando en los tétricos callejones de los alrededores de mi búnker y fuera atacado por un par de sujetos. Por supuesto que no sería un asno preguntándome sobre el significado de lo que pasa porque mi reacción primero sería evaluar en un segundo la capacidad de ataque de mis oponentes, descubrir vías de escape y por último, intentar entrar en ese estado único desde el cual se puede huir o pelear: wu wuei[1]. Es cuestión de prioridades obviamente.Me sucede esta situación como la película Matrix. El siguiente texto me lo pasaron bajado de internet pero desconozco el origen exacto. Seguro lo encuentran si colocan antibudismo en la matrix en un buscador.El texto reza así: El problema, entonces, se puede considerar en términos budistas. Atrapan a los seres humanos en un ciclo de ilusión, y su ignorancia de este ciclo los mantiene trabados a ella, completamente dependiente sobre sus propias interacciones con el programa y las ilusiones de la experiencia sensorial que éstas proporcionan, así como a las proyecciones sensoriales de otras. Estas proyecciones son consolidadas por el deseo enorme de los seres humanos a creer que lo qué perciben como verdadero es de hecho real. Este deseo es tan fuerte que supera a Cypher, que no puede tolerar más el “desierto de lo real” y pide ser reinsertado en la matrix. Mientras que él se sienta con el agente Smith en un restaurante de altura donde fuma un cigarro con un vaso grande de brandy, Cypher explica sus motivos:“Usted sabe, sé que no existe este filete. Sé que cuando lo pongo en mi boca, la matrix le esta diciendo a mi cerebro que es jugosa y deliciosa. ¿Después de nueve años, usted sabe lo que pienso? La ignorancia es dicha.”Cypher sabe que la matrix no es verdadera y que cualquier placer que él experimente allí son ilusorios. Con todo para él, la “ignorancia” del samsara[2] es preferible al esclarecimiento. Negando la realidad que él ahora experimenta más allá de la matrix, él utiliza la negativa doble: “No deseo no recordar nada. Nada. Y deseo ser rico. Alguien importante. Como un actor.” No sólo Cypher desea no acordarse “nada” de la realidad verdadera, pero él también desea ser “actor,” agrega otro nivel de la ilusión a la ilusión de la matriz que él está eligiendo volver a entrar. El influjo del samsara es tan fuerte que no sólo lo atrapa a Cypher adentro de sus cavilaciones, pero Mouse también puede ser visto por haber sido abrumado por los señuelos del samsara, puesto que su muerte está por lo menos debida a las distracciones acaecidas por sus fantasías sexuales sobre la “mujer en el vestido rojo” que lo ocupan cuando se supone que estaría alerta.Hace no mucho, apareció en el mercado una serie de películas y documentales que tratan de cambiar la percepción de la masa sobre el tema de la realidad. Es interesante ¿what the bleep do we know? . Pero el que más éxito ha tenido es la película “The Secret”. Básicamente es esoterismo industrializado y refinado cual tóxica azúcar blanca o pan blanco refinado, ambos, pésimos para las funciones vitales.Es cierto que para hacer más dinero sí funciona eso de visualizar, programar, etc., y que también se necesitan una serie de cambios en la psicodinamia individual y definitivamente, hacerse de conocimientos sobre el dinero como Kiyosaki, con “Padre Rico, padre pobre” y una serie de temas relacionados. Como siempre, el tema se centra en lo psicológico: cambio emocional sobre el tema del dinero, técnicas psicotrónicas e inteligencia financiera. No es nada más.Solo unas palabras sobre esto: no parece difícil sino imposible tal como yo vi imposible correr a toda velocidad en una bicicleta entre el tráfico urbano a lo “Quicksilver” o cuando vi la danza Tan Toi To Kio de Shaolín: cuando uno logra cierto nivel, quiere más porque se da cuenta que si el escalón siguiente es posible, entonces, la escalera existe!Hacer dinero es fácil y la fórmula romana “panem et circenses” lo resume todo. También hay otra fórmula sacada de una canción: salud, dinero y amor. Esto me motiva a recordar algunas ironías que intercambiaba con conocidos en el pasado: escribir sobre dinero da dinero, dar cursos y conferencias sobre ser rico lo vuelve a uno rico, etc. A eso me refiero: la gente (mercado como le dicen los necrofílicos antikanteanos) busca estos tres elementos. Casi todo lo que se ofrece en el comercio mundial, se limita a estos tres factores. Esta es la lógica masiva, simple, llana y directa.Cuando pensamos en hacernos ricos, millonarios o como se quiera, estamos concentrando nuestra atención en los beneficios que podemos obtener de los demás y no estamos pensando en los demás sino estamos centrados en el intercambio de beneficios.Claro, suena lógico, racional y hasta ético.Pero si regresamos a los postulados kanteanos éticos encontramos que:1.) “Obra sólo de forma que puedas desear que la máxima de tu acción se convierta en una ley universal.”2.) “Obra como si la máxima de tu acción debiera convertirse, por tu voluntad, en ley universal de la naturaleza.”3.) “Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin y nunca solo como un medio”.4.) “Obra como si por medio de tus máximas fueras un miembro legislador en un reino universal de fines.”Si entiendo esto como la esencia del humanismo, se comprenderá que la esencia de la economía y particularmente la de libre mercado no es humanista sino necrofílica, porque según la concepción de Erich Fromm, se centra en algo inorgánico como lo son los valores de consumo y no en los humanos en sí.Robert Kiyosaki, en su famoso libro “Padre Rico Padre Pobre” escribe lo siguiente:1.) “El único y más poderoso activo que todos tenemos es nuestra mente”. Cáp.6, lección 5. Pág. 119.2.) “Es por eso que invierto en mi inteligencia financiera, desarrollando el activo más poderoso que poseo. Quiero estar con las personas que se están moviendo audazmente hacia adelante. No quiero estar con los que se vayan quedando atrás”. Cáp. 6. Lección 5 pág. 120.Como budista (uno muy malo y pésimo para ser puesto como ejemplo de mi religión), creo en la primera afirmación de Kiosaki y como psicólogo, puedo confirmarlo desde el plano científico y desde cualquiera de las 3 corrientes fundamentales de la psicología.La segunda afirmación, como budista, me aterra y como psicólogo, también. Sinceramente creo que los dos avionazos que derrumbaron las torres gemelas de New York fue consecuencia de esta forma de pensar. En esos edificios, habían muchas personas ocupadas en hacer dinero. Aquellos que se quedaron atrás, llenos de odio, dolor y resentimiento, estrellaron los aviones, no contra los edificios sino contra toda esa gente que le importa un rábano los sufrimientos asiáticos y africanos.Yo lo que me pregunto y por lo cual estoy estancado es si realmente uno tendrá derecho de disfrutar mientras al lado alguien se muere de hambre.El asunto del derecho individual y colectivo es difícil de encarar porque desde el derecho tenemos que retomar nuevamente el asunto de la dignidad humana, pero ese tema de la dignidad lo estoy desarrollando en el artículo sobre el derecho de significar y por ello no me voy a expandir en el.Todo esto me obliga a dejar planteado el asunto de lo necesario, lo lujoso y lo superfluo. Lo que tengo entendido es que lo necesario es aquello que mantiene y apoya la vida: alimento, vestido, seguridad física y medicina. El trato afectivo adecuado parece una banalidad pero es tan importante como el aire, por lo menos, para muchos porque sé que existen las personas frías, y realmente, dan escalofríos.Estoy convencido que desde que empezamos a pensar en comprar cosas innecesarias, empezamos a perder nuestra humanidad.Defino aquí cosa innecesaria como aquel bien de consumo que, siendo extremadamente caro, no sirve absolutamente para nada más que para agrandar el débil ego que compra la cosa innecesaria .Lo lujoso implica la calidad mejorada u optimizada de la herramienta, el vestido, el alimento, etc. Aquí habría que ampliar porque me parece que un alimento rico en nutrientes específicos definitivamente va a ser más caro que una lata llena de pocilga o comida chatarra rápida que muchos venden porque desean cumplir su sueño de ser ricos y millonarios llenando de placas lipidicas la luz de las arterias, descomponiendo el páncreas con miles de productos con azúcar, repellando la luz del intestino grueso con la materia correspondiente, solidificada por harinas blancas procesadas, fastidiando los riñones con refrescos gaseosos, etc. Creo que existe una gran diferencia entre la función biológica del vestido y la función simbólica del vestido. Yo mismo me visto de manera “adecuada” en ciertas situaciones, pero mis parámetros de indumentaria digna solo se basa en “limpio[3], planchado y combinado”. Pero esto debe tener un precio extremadamente módico.Yo realmente no entiendo de vehículos porque siempre he tenido bicicleta y al no tener familia que transportar, pues no lo necesito. Algunas veces he necesitado un flete o tomar un taxi. Pero lo que realmente me parece una enfermedad es que existan vehículos cuya función no es transportar. Aquí aparecen los famosos modelos deportivos, no son vehículos sino un trofeo a la estupidez humana, la cual Einstein pensó que era lo más cercano al sentido de infinito. Existe la necesidad de transportar materiales de construcción, personas, familias, individuos que van a su trabajo, etc. Pero fabricar y/o comprar un vehículo para decirle al mundo que uno es valioso, creo que es enfermedad mental y emocional. Yo mismo he pensado, por razones prácticas, vivir en un vehículo alguna vez, por lo que tendría que tener ciertas dimensiones.Uno de los signos de pérdida de la humanidad es cuando nos empezamos a fijar en marcas innecesariamente. Yo veo marcas cuando compro un ácido graso o algunas substancias que mi cuerpo necesita para reparaciones celulares. Pero ver marcas de perfumes de ropa o restaurante, me parece sumamente alejado del humanismo y mucho más de la espiritualidad.Yo no soy economista, sociólogo ni antropólogo sino escritor verde, no por ecologista sino por nuevo, por lo que reconozco que lo que escribo tiene serios fallos conceptuales, ortográficos y de redacción por lo que como siempre, solicito retroalimentación a mi email.Entiendo que existe cosas básicas como comida, ropa, domicilio, transporte y medicamentos y no pretendo dar respuesta a los problemas mundiales relacionados con esos temas sino a mí mismo, la única persona a la que le debo una respuesta lógica y por eso escribo todo esto, para intentar darme a mí mismo una respuesta.MIREN ESO QUE ESTA ALLÍ ABAJO$El fotógrafo que tomó esa foto se suicidó 3 meses después. Yo ya abandoné hace algunos años esa idea sartreana de protestar con mi vida sobre estas cosas (Seppuku). Ahora pienso que puedo utilizar mi vida y mi mente para encontrar respuesta a cosas tan estúpidas como estas diferencias.¿Porque se suicido el fotógrafo y yo no me he suicidado si todos los días veo esta escena por aquí por el Trébol, la Terminal, la Bolívar, etc.?Yo, poseedor de un flamante vacío existencial, he llenado ese vacío con el vacío existencial mismo, constituyéndolo así en motor y significado de mi vida. Filosóficamente hablando realicé una maniobra paradójica para evitar suicidarme[4] al colocar esta situación tan peligrosa y devastadora, como objeto y pasión de estudio. Probablemente los seguidores de Frankl dirían que realicé una variante derreflexiva.Es evidente que la realidad debe ser encarada con un sano realismo moderado.Hace como un año, en la tv local vi “La lista de Schlinder” (creo que está mal escrito). Con vehemencia, más que sugerir, pido que la vean. Para quienes no la han visto, es la historia de un acaudalado industrial alemán que no está de acuerdo en el exterminio racial y se hace pasar por muy nazi y solicita constantemente judíos para explotarlos en sus grandes fábricas. En realidad, los pone a trabajar porque tiene que entregar producción al estado nazi, pero las condiciones son lo más humanas que puede lograr.La única razón que me movería para pensar en acumular mucho dinero, tendría que ser parecida al tema de esta película. Y aún así, logrando que mi actividad de inteligencia financiera me llevara a cosechar grandes logros financieros, corro el riesgo de perderme espiritualmente.El domingo 13 de enero de este año 2008, en el suplemento cultural “El Acordeón” de “El Periódico”, aparece en la portada la foto del Papa Benedicto XVI, Joseph Ratzinger, de la rama del Opus Dei. El titular del suplemento cita: “Benedicto XVI revisita a Marx”. Dante Liano, escritor y ensayista guatemalteco, escribió este artículo.Sorpresa!Leamos lo que Liano escribió:“No extraña, ante esta premisa, la reflexión sobre Karl Marx. El desarrollo técnico y la industrialización crearon una nueva clase, el proletariado, cuyas terribles condiciones de vida fueron descritas por Engels, en 1845, en modo “estremecedor”, dice el Papa. Tal constatación implicaba un necesario cambio, que habría derrocado las estructuras de la sociedad burguesa para dar paso a la dictadura del proletariado. Y añade: “Con puntual precisión, aunque en forma unilateralmente parcial, Marx describió la situación de su tiempo e ilustró con gran capacidad analítica las vías para la revolución. (...) Su promesa, gracias a la agudeza del análisis y a la clara indicación de los instrumentos para el cambio radical, fue fascinante y sigue siendo siempre más fascinante”. Tanta alabanza de Marx, a quien Ratzinger atribuye la esperanza de fundar en la tierra la Nueva Jerusalén a través del comunismo, se concluye con una tajante conclusión: Marx acertó en el diagnóstico, y acertó también con la medicina. en lo que falló fue en el conocimiento del paciente. en efecto, la gran ingenuidad de su coterráneo fue no tomar en cuenta la naturaleza humana. “Se le olvidó que el hombre siempre es el hombre” . ¿Y cómo es el hombre? El hombre es una variante que puede escoger el bien como el mal. El error de Marx fue creer que el hombre habría escogido siempre el bien, con la llegada del comunismo. en cambio, escogió el mal. Dicho en términos católicos, el hombre es un pecador, nace con el pecado y sigue pecando toda la vida. La astucia intelectual de Ratzinger no desaprueba a Marx y su doctrina por malvadas, sino por exceso de bondad. ¿Qué triste destino el del filósofo de barbas blancas! ¡Qué triste destino el de los marxistas! Tirados en el basurero de la historia no por cínicos y crueles, sino por ingenuos.SUFRIR CON LOS OTROS.Luego de demoler el marxismo, el Papa procede a la demolición del mito del progreso. De nuevo, acude a pensadores alemanes de cuño marxista. Adorno y Horkheimer, los grandes artífices de la escuela de Frankfurt, serán sus guías para demostrar que el progreso, lejos de llevar a l a humanidad a sus más altos rangos, se ha convertido en “un progreso terrible en el mal”. Porque el progreso tecnológico no ha conllevado un progreso espiritual. Ha sido (y usa un ejemplo de adorno), el progreso “de la honda a la bomba atómica”.dicho esto, queda entonces la gran pregunta. ¿En donde puede el ser humano reposar su esperanza, si ha sido traicionado por la ciencia y el progreso?” La verdadera, la gran esperanza del hombre que resiste no obstante las desilusiones, puede ser solamente Dios”. será este el leit motiv de toda la encíclica”Suplemento cultural “El Acordeón”.El Periódico. Domingo 13 de enero de 2008.Guatemala..Creo que será interesante el artículo sobre ¿cómo hacer dinero sin pisotear la dignidad humana? Me llevará tiempo porque para escribirlo tendré que averiguar muchas cosas. Lo tengo para agosto u octubre.[1] Termino mandarín intraducible que significa aproximadamente un estado de serenidad absoluta que permite la manifestación del kung fu, que significa más o menos, maestría. Se me ocurre que wu wuei lo podría definir inexactamente como actividad cerebral zen.[2] Samsara: termino asiático para designar lo que nosotros llamamos universo. El termino implica la naturaleza ilusoria de la realidad, muy parecido al solipsismo occidental.[3] Admito que lo de limpio no siempre lo cumplo. Me llevaria muy bien con los mongoles de Temujin.[4] Enfrentarse al vacío existencial sin la preparación académica y moral suficiente, generalmente produce suicidio en los humanos.

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