martes, 16 de septiembre de 2008

EL DINERO II

Septiembre 2008.

“De modo que, la mayoría de la gente en el lado izquierdo del Cuadrante del flujo de dinero no sólo paga más por impuesto a las ganancias, sino que a menudo no puede participar en inversiones con ventajas impositivas. Esta puede ser una de las fuentes
del dicho “los ricos se hacen más ricos”.
Sé que es injusto, y comprendo ambos lados de la historia. He conocido gente que protesta y escribe cartas al editor de su diario. Algunos intentan cambiar el sistema proponiéndose para cargos del gobierno. Yo digo que sencillamente es mucho más
fácil idear su propio negocio, controlar el flujo de su dinero, encontrar su propia vía rápida financiera y hacerse rico. Sostengo que es más fácil cambiarse a uno mismo
que cambiar el sistema político”.

“El cuadrante del flujo del dinero” Robert T. Kiyosaki.
Ed. Time & Money Network Editions Pág: 234.
--------------------------------------------------------------------
“El temor a la pobreza surge de la tendencia heredada del hombre a devorar a sus
semejantes en el plano económico. Casi todos los animales inferiores se ven motivados
por el instinto, pero su capacidad para pensar es limitada, y en consecuencia, se devoran físicamente unos a otros. El hombre, con sus sentido superior de intuición, y capacidad para pensar y razonar, no se come físicamente a su semejante; obtiene mayor satisfacción devorándolo financieramente. El hombre es tan avaricioso que ha sido necesario aprobar toda clase de leyes concebibles para salvaguardarlo de sus semejantes. Nada produce tanto sufrimiento y humillación al hombre como la pobreza. Solo aquellos que la han experimentado comprenden todo el significado de esta afirmación. Así pues, no es de extrañar que el hombre tema a la pobreza. A lo largo de una serie de experiencias heredadas, el hombre ha aprendido que no se puede confiar en algunos de su especie cuando se trata de cuestiones relacionadas con el dinero y las posesiones terrenales. El hombre experimenta tal avidez por poseer riqueza que está dispuesta a adquirirla de todas las maneras posibles – por medios legales si es posible y por otros de ser necesario. El autoanálisis puede poner al descubierto debilidades que a uno no le gustaría reconocer. Esta forma de examen es esencial para todos aquellos que exigen de la vida algo más que mediocridad y pobreza”

“PIENSE Y HAGASE RICO” NAPOLEON HILL.
Editorial Grijalvo. Capítulo 15.

---------------------------------------------------------------------
FILOSOFÍAS DE GOBIERNO

Es evidente que ningún sistema de organización social puede evitar que los actos de unos afecten intereses de otros, pues desde el momento en que las personas respiran ya estarán diluyendo el contenido de oxígeno y aumentando el bióxido de carbono del ambiente en que todos viven. Si alguien siembra mucho maíz, afectará el precio del mercado al que otros productores venden el propio; si ocupa un espacio, priva a los demás de la oportunidad de aprovecharlo para sus propios intereses. si alguien inventa algo, afecta el interés de quienes resultan desplazados. Si construye un puente, afecta a los lancheros, etcétera. Por eso, no afectar intereses de otros es imposible, y lo menos que podemos tolerar y lo más que podemos aspirar para vivir pacíficamente y no evitar los cambios y ajustes que exige el progreso, es respetar los iguales derechos de todos. es por eso que la igualdad de derechos excluye la igualdad de oportunidades

MANUEL F. AYAU CORDÓN.
Publicado en Prensa Libre el domingo 7 de septiembre de 2008.
Columna SENTIDO COMÚN.
Página 27.
------------------------------------------------------------------------

Un estado demasiado fuerte nos lleva a estupideces como caudillos y otras psicopatologias narcisistas. Stalin, Hitler, Somoza, etc, son ejemplos clásicos de lo que la sobre alimentación del estado puede lograr. Un estado muy débil nos lleva al feudalismo... ¿no se habían dado cuenta mis amigos neoliberales? Un estado anémico es controlado por familias feudales. Por ejemplo, en la guerra civil guatemalteca, el estado era demasiado fuerte, pero mantenía el control subvencionado por las familias feudales y por los Estados Unidos. Esa estúpida guerra solo logró que el guatemalteco se volviera aún más tímido, temeroso de pensar por sí mismo, acomplejado y falto de seguridad en sí mismo.

El socialismo está bien para civilizaciones de fantasía de ciencia ficción. Los humanos no somos tan evolucionados para lograr eso.

Una solitaria mañana, hace algunos años, entre l992 y l993, un hombre que andaba alrededor de los 50 años, actualmente empresario multimillonario del networking en Guatemala, visitó “Eximia”, la tienda new age[1] donde yo trabajaba. Perteneciente a un grupo hindú-yoga (Ananda Marga) me preguntó en medio de la plática, la incógnita con la que terminé el primer artículo sobre el dinero . Con alguna variante, ya que la pregunta del señor fue: ¿Cómo combinar lo espiritual con lo económico? Evidentemente no se refería a fundar una secta religiosa y llenarse los bolsillos al estilo Osho o pastor evangélico inescrupuloso.

Yo dejé abierta la cuestión: “Creo que será interesante el artículo sobre ¿cómo hacer dinero sin pisotear la dignidad humana? Me llevará tiempo porque para escribirlo tendré que averiguar muchas cosas. Lo tengo para agosto u octubre”.[2]

Si incluimos dentro de lo espiritual el asunto sobre la dignidad humana, pues no quedaría más remedio para alguien que se decide convertirse en una persona “espiritual”, que intentar por todos los medios posibles a su alcance, en vivir conforme los postulados de su religión, por supuesto, Kant incluido si es una religión que vale la pena, o sea, una religión humanista.
Veamos mi caso: soy budista ¿podré gastar tiempo de mi muy pero muy preciada vida humana en trabajar inteligentemente[3] para conseguir mejorar mi calidad de vida y así, la de otros?

Pero, en ese “mejorar” de calidad de vida no dejaría pasar una que otra parranda. ¿Como puedo estar seguro de no perderme como cualquier político? Recuérdense del ejemplo del otro artículo: de la rubia, el caviar, la música, etc. Todo esto exige un equilibrio entre una meta superior y altruista, con significado, la autosatisfacción por medio de obtener placeres sensuales y la voluntad e inteligencia para trabajar. Pienso que es válido hecharse un trago de licor, pero no emborracharse, ser un don juan (responsablemente), pero con una mujer a la vez, comprar un carro porque se necesita transporte, no porque el ego propio es tan canijo que necesita un carro para mandar un metamensaje[4],

Hace algunos días, un compañero religioso me decía que los ricos inteligentes se consienten pero con la finalidad de relajarse, recargar fuerzas y seguir adelante. En cambio, muchos hijos de rico pero que no fueron instruidos por sus padres, solo saben despilfarrar (ricos tontos) y generalmente, autodestruirse con esa riqueza. No son, en algunos casos entonces, los placeres la meta sino paradas en el camino que recargan fuerzas para seguir en la búsqueda.

Ahora, de manera abrupta, regresemos al tema sin más rodeos, entonces, diré que:

ES IMPOSIBLE HACER DINERO SIN PISOTEAR LA DIGNIDAD HUMANA.

No podemos darle más vueltas al asunto. Es como tener que caminar de prisa en un lugar donde caminan muchas hormigas: no deseamos pizarlas pero indefectiblemente, en nuestro caminar mataremos a algunas y dejaremos a otras dolorosamente agónicas. No podemos hacer dinero y al mismo tiempo vivir respetando los postulados éticos kanteanos porque son ideas opuestas. Esto se debe a que la ciencia de la economía no tiene como objeto al humano sino a su quehacer, olvidándose de su esencia (dignidad humana) y centrándose en los medios de producción, costo-beneficio. Si el humanismo que acompaño al renacimiento al finalizar la edad media, hubiese continuado, quizás tendríamos otro panorama.

La ética busca la raíz de la dignidad humana (Kant y Frankl) en tanto que la economía solo busca optimizar los medios de producción y todo lo que se refiere a ello. Yo creo que así como Buda encontró el Camino Medio para lograr Iluminarse, quizás exista alguna solución para nuestros problemas económicos, pero la factibilidad es otra cosa.

Quienes se dedican a hacer sofismas[5] al respecto de la economía simplemente complican la cuestión. Pero la respuesta es muy simple: “Dura lex, sed lex”[6]. La lógica claramente dicta sus normas. Jaime Luciano Balmes (1810-1848) en su “Lógica” encontramos los siguientes puntos:

1.) “El objeto de la Lógica es enseñarnos a conocer la verdad. La verdad es la realidad. Verum est id quod est.” (Pág. 7)
2.) “La lógica natural es la disposición que la naturaleza nos ha dado para conocer la verdad. Esta disposición puede perfeccionarse con reglas fundadas en la razón y en la experiencia. Hay reglas para dirigir el entendimiento al conocimiento del a verdad, y hay principios en que estas reglas se fundan.” (Pág.8)
3.) “El entendimiento es la facultad de conocer.” (Pág. 43)
4.) “Los actos del entendimiento son tres: percepción, juicio y raciocinio. La percepción es el acto con que conocemos la cosa, sin afirmar ni negar nada de ella. si pienso en un color, sin afirmar que sea débil o subido, feo o hermoso, limitándome simplemente a pensar en el color, tendré una percepción. El juicio es el acto con que afirmamos o negamos una cosa de otra. si no me limito a pensar en el color, sino que afirmo interiormente que es claro u oscuro, agradable o ingrato, etc., etc., habré formado un juicio. el raciocinio es el acto con que inferimos una cosa de otra. Si, pensando en el mismo color y examinando sus calidades, infiero de éstas los ingredientes que han formado la materia colorante, y el modo con que se los ha combinado, haré un raciocinio.” (Pág. 45)

También debemos recordar las 3 leyes de la lógica:

1.) Principio de identidad: A = A. Significa que una cosa es esa cosa.
2.) Principio de negación: A ≠ B. Significa que esa cosa, no es otra cosa.
3.) Tercero excluido: Significa que no hay otra posibilidad.

Yo mismo cuestiono las bases de la lógica, sus tres leyes[7], pero como no estamos tratando un problema epistemológico sino ético, sigamos adelante y nos haremos pedazos después con la lógica.

Si tenemos buen nivel intelectual, tendremos pensamiento lógico y por tanto podremos comprender que:

1.) La economía es: “El orden o la regularidad de una totalidad cualquiera, ya sea una casa, una ciudad, un estado o el mundo...( ) Pero por lo menos por lo que se refiere a las totalidades finitas, el orden mejor es el que realiza el máximo resultado con el mínimo esfuerzo y, de tal manera, en la historia de la filosofía la regla del mínimo esfuerzo ha sido entendida como “Principio de la economía”. (Abbagnano, Pág. 360)

2.) Respecto al dinero diremos entonces que:
LA ECONOMÍA ES LA TÉCNICA[8] DE OPTIMIZAR AL MÁXIMO LOS RECURSOS DE SUPERVIVENCIA CON EL MÍNIMO ESFUERZO Y SU CRITERIO DE ANÁLISIS ES COSTO-BENEFICIO.
John Paúl Getty, el primer billonario en Estados Unidos lo dijo mejor: "Prefiero Ganar el 1% del esfuerzo de 100 hombres que el 100% de mi propio esfuerzo"
3) La ética y la economía prácticamente no tienen nada que ver, la economía no es filosofía: en todo caso, antropología si se quiere, pero la filosofía estudia varios problemas fundamentales que no tienen que ver con lo que el hombre hace con sus ganancias. Los problemas filosóficos son , si mal no recuerdo, el problema del conocimiento o epistemología, el problema del ser u ontología, el problema de las sensaciones, percepciones y apercepciones o estética, el problema del razonamiento o lógica y de último, el problema del bien y el mal junto con el de la dignidad humana o ética. Como ya dije antes, la teleología ya fue descartada por imposible. Por lo tanto, descartamos que la economía intente resolver problemas que no le son competentes, la ética en este caso: “Quien discurra del mismo modo como en las ciencias morales y en las matemáticas, en las de observación que en las exactas; quien busque la verdad en la literatura y en las bellas artes, por el mismo método que en las ciencias, incurrirá en gravísimos errores” (“Lógica”, Balmes, Pág.9)
4) La posibilidad de hallar un nexo queda excluida.

Recordando a Benedicto XVI, el comunismo hubiera sido la respuesta que buscábamos, naturalmente. Un sistema económico en donde se pide: “de cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad”. Pero eso es una ingenuidad porque el humano no es así, recordemos los comentarios al inicio de este artículo. Recuerdo que entre mi infancia y adolescencia leí una historia china que describía el cielo y el infierno. En el infierno, habían mesas con cacerolas llenas de fideos y todos tenían unas largas cucharas que era imposible llevárselas a la boca. Todos luchaban por meter su cuchara en la sopa pero nunca podían comer nada por el largo del mango. En el cielo, todos se alimentaban mutuamente, logrando alcanzar la boca de su compañero de enfrente y así todos estaban satisfechos. Hoy por ti, mañana por mi. Pero no somos así.

La primera vez que me vi a mi mismo como portador de un alma capitalista, fue en la USAC, participando en un diplomado de epistemología de la psicología. En algún receso, me encontré con un grupo de compañeros discutiendo alrededor del tema. Una compañera alegaba que quienes participábamos en ese tipo de educación superior éramos unos simples teóricos y que no nos atrevíamos a ir a las empobrecidas y atrasadas comunidades rurales a hacer algo. Las ONG´S ya tenían rato de estar desprestigiadas por lo que yo dije que me gustaría ser rico para financiar mi propio proyecto de desarrollo social sin estar limitado a las limosnas europeas, las que generalmente sacaban de apuros a muchos organizadores de ONG´S y llegaban solamente migajas polvorientas a las comunidades. En ese momento, un compañero me aclaró y explicó entonces, que yo era un capitalista, por mi forma de pensar.

Me dejó mudo.

Yo no creo en la bondad de los demás. Creo en mi propia bondad, aún sabiendo que quizás solo sea una pretensión de bondad, quizás solo sea alguna variante narcisista, no lo descarto. Ya con el poder del dinero disponible, tendré que leer muchas veces mi primer artículo sobre el dinero, o seré bienvenido al infierno de la contradicción ideológica.

Desafortunadamente, para ir saliendo adelante poco a poco y con el apoyo y recomendación de Robert Kiyosaki, me he visto en la odiosa necesidad de empezar a tirar gente por la borda de mi maltratado galeón. Yo que estudio la ética, tengo que tirar a los tiburones a un montón de conocidos que no sirven para nada[9]. Instintivamente, porque no era un plan preconcebido. En algún momento realicé un listado de la gente que conocía y mi di cuenta que en un momento de crisis, no podría contar con ellos , pero tampoco podía motivarlos en los momentos sin crisis, que son los momentos que sirven para sembrar y crecer. ¿Que hacer?

Por lo tanto, es necesario iniciar el trabajo de auto transformación.

No me gusta lo que veo, la injusticia, el desamparo me golpea y la impotencia me tortura. Quejarme es inútil, al gobierno y a la mayoría no les importa. Pero a mí si.

Una rabieta guerrillera no soluciona nada. Reconozco y entiendo los sentimientos de esta gente. En San Carlos estuve rodeado de compañeros que hablaban de justicia social, pero eran incapaces de sostenerse a sí mismos si no era por medio de una ONG, algún empleo que algún cuate les conectaba para salir a flote.

Ayudar a unos cuantos tampoco ayuda gran cosa, lo sé, pero puedo quizás sembrar un poco de consciencia para el futuro. Y quiero vivir bien y tener tiempo para descansar, leyendo por supuesto y dedicarme más a mi religión.

Es menester hacerse rico. Los que quieran, que me sigan, y los que no, que se queden.

Aliviar los malestares de los charamileros de mi región (El Trébol) no tiene ningún impacto social, solo impacta mi mente porque crea un hábito, e impacta la mente del charamilero porque transmite esperanza.

Frenarme ante gastos estúpidos consecuencia de un ego débil y grande, no tiene impacto social, pero me ayuda a comprender la naturaleza psicológica del consumismo.

Crear un grupo local de apoyo comunitario no cambiaría nada, excepto la esperanza en unas cuantas mentes jóvenes.

Aprender sobre el dinero tampoco creo que tenga algún impacto social, pero si lo aprendo bien, quizás lo pueda enseñar a otros para que salgan de la pobreza.

Estoy casi seguro, al terminar este artículo, que no era lo que usted esperaba leer. Este artículo es gris y algo difuso, porque así es la realidad, gris y difusa.

¿Y entonces?

Solo puedo invitarlo a que me siga en el tema del dinero, que logre usted primero su libertad financiera y que aprenda a compartir inteligentemente los frutos de su bonanza.

Estoy aprendiendo a pescar con caña, para poder comer pescado y compartir una comida con alguien que la necesita.

Cuando lo pueda hacer bien, aprenderé a enseñar a pescar con caña y un hombre podrá llevar comida, seguridad y medicina a su casa.

Después aprenderé a pescar con red o atarraya y aprenderé a enseñar esta técnica, entonces varios hombres podrán llevar comida, seguridad y medicina a sus casas.

Deseo más tiempo de vida para aprender a pescar con un gran barco, y aprenderé a enseñar la técnica y el arte de la navegación pesquera y comercial. De lograr esto, familias enteras podrán tener sustento, incluso por un par de generaciones.

Si yo lograra esto, mi muerte sería gozosa porque sabría que mi destino es Whalhala[10].






[1] New age: nueva tendencia religiosa que intenta unir corrientes religiosas asiáticas con conceptos científicos actuales, asi como ecología y vida sana. Denominan a esta época “Era de Acuario”. Se les ha acusado de superficialidad.
[2] Deliciosa arrogancia de citarse a sí mismo. Por si no ha leído mi articulo sobre la humildad, lo invito a hacerlo.
[3] Porque el trabajo duro solo produce supervivencia y cansancio. El trabajo inteligente produce dinero y bienestar.
[4] Metamensaje: lo que uno realmente quiere decir, pero solo se insinúa.
[5] El sofisma es un error de razonamiento psicológicamente persuasivo. (Leer a Irving Copy).
[6] La ley es dura pero es la ley.
[7] Esta en proceso un artículo sobre el fallo de la lógica occidental.
[8] Tengo mis dudas sobre el hecho que sea ciencia, creo que tiene el mismo problema epistemológico que la psicología.
[9] Cabalmente esta frase tan común es una muestra de la idiosincracia humana: el humano no tiene que servir para algo, precisamente por su naturaleza, el humano esta aquí para reconocerse.
[10] El cielo de los vikingos: solo los guerreros muertos en combate pueden entrar alli.

No hay comentarios: