CAPÍTULO III: EL SOL.
“Una vez atravesado el umbral, el héroe se mueve en un paisaje de sueño poblado de formas curiosamente fluidas y ambiguas, en donde debe pasar por una serie de pruebas. Ésta es la fase favorita de la aventura mítica. Ha producido una literatura mundial de pruebas y experiencias milagrosas. El héroe es solapadamente ayudado por el consejo, los amuletos y los agentes secretos del ayudante sobrenatural que encontró antes de su entrada a esta región. O pudiera ser que por primera vez descubra aquí la existencia de la fuerza benigna que ha de sostenerlo en este paso sobrehumano”
Joseph Campbell. “El heroe de las mil caras: psicoanálisis del mito”. Cap. II.
Toda infancia y la adolescencia de Eion fue gris y trágica por momentos. Su despertar se dio en 1990. Tenía 21 años, la edad adulta en los Estados Unidos. Aquí, supuestamente era adulto a los 18. En realidad nunca dejó de ser un niño. En 1989, entró en la universidad de San Carlos por primera vez. Fue un desastre. Días antes, había ido con el médico que lo refirió al psiquiátra en 1985. Eion le pidió algunas pastillas para tranquilizarse antes de entrar a la USAC. El bautizo de ingeniería lo tenía enfermo. Le aterraba la idea de ser humillado en público de esa manera. Toda su vida ya había sido una humillación. Sin embargo, su hermana había conocido a un tipo que estaba en la Asociación de Estudiantes de Ingeniería. Logró conseguirle el pase: un ticket de cartón con un simple sello azul de la AEI. Como le tocaba un lunes de enero el paso terrible de ir por primera vez a la universidad, tomó las pastillas el sábado en la noche.
-Me voy a noquear esta noche para estar tranquilo el lunes.
Se intoxicò de una manera terrible que le hizo levantarse de madrugada a vomitar una especie de coàgulo. Después de la paridera trató de regresar a su cama, pero en la grada del baño perdiò el equilibrio y calló de rodillas para luego caer de bruces con la nariz por delante. Se arrastró como pudo a su cama y al colocar la cabeza en la almohada se dio cuenta que estaba goteando sangre – “…puta… me quebrè la narìz”.
Al dìa siguiente a la seis de la mañana, aún intoxicado por el medicamento, se arrastró fuera de su dormitorio hasta el garaje, abrió la puerta del carro de su padre y se prendió al claxon. Toda su familia saliò corriendo y cuando su madre lo vio con la cara sanguinolenta y en estado de intoxicación, exclamo fríamente cual maldición de Clitemnestra, la madre de Orestes:
- halagranputa… por qué si hacen algo ¿no lo hacen bien?
Ella pensò que Eion habìa intentado suicidarse otra vez. Eion trató de balbucear que no era intento de suicido sino que se había sobrepasado la dosis del antiepiléptico que le suministró el estùpido médico. Lo llevaron a un sanatorio donde el susodicho galeno lo llegò a ver:
-No… no tenés rota la nariz.
A la semana, Eion se sentía fatal por lo que solicitó en su familia una radiografía donde efectivamente la nariz estaba fracturada. Otra vez con el mismo matasano para ponerle el yeso facial. No quiso salir en varias semanas por la vergüenza de verse como “Darkman”. Al quitarle el yeso, la nariz estaba torcida. Otra vez a cirugía, esta vez con otro descendiente de Esculapio, fracturarla de nuevo y colocarla en su sitio. De paso, le quitaron los cornetes por una rinitis que nunca se le quitaba, aunque el médico le advirtió que le crecerían nuevamente con el tiempo.
A mediados del tercer semestre de 1989, Eion se acordó que alguna vez una tía le había contado de la existencia de un grupo llamado Neuróticos Anónimos. Era igual que Alcohólicos Anónimos sólo que trataba problemas psicológicos. Estaba decidido a encontrar ese grupo. Caminó varias veces toda la calle Montúfar pero no encontró nada. Empezó a preguntarle a todos los que conocía si sabían de la existencia de un grupo de estos.
En diciembre, le avisaron en su casa que en la televisión estaba lo que buscaba. Efectivamente se encontraban en una entrevista televisada y anónima (con el rostro borrado por las cámaras) en donde daban información sobre la reunión pública anual de un grupo en la zona 1. Eion tomó los datos y asistió a la reunión un sábado de enero a las 4:00 de la tarde. Al fin encontró lo que buscaba. Sin embargo, la timidez y el retraimiento todavía le iban a jugar una buena pasada. El domingo, al día siguiente de la reunión pública, se dirigió decidido a asistir a su primera reunión de terapia de grupo. Fue caminando del lado opuesto al grupo. Tenía que observar primero el terreno desconocido: un local con un rótulo en el exterior y una puerta con cortina que le recordaba ciertos bares del pasado. No se animó a entrar. Regresó lleno de ira consigo mismo por no haber podido dar el paso decisivo para iniciar esa transformación tan deseada. De regreso a su casa ideó un plan: convencería a sus vecinos, aquellos con los que tuvo sexo, para que lo acompañaran el domingo siguiente. Era bueno para convencer cuando tenía confianza en algo. Les rogó durante la semana y, afortunadamente, aceptaron. Llegado el domingo crucial, los jóvenes se apostaron frente a la puerta del grupo:
-Entren pues muchaaá….!”
-Entre usted… nosotros sólo lo acompañamos!
Indecisión en el ambiente…
-aaaaaajj… qué jodidos!
El más joven de ellos, y el más alocado, entró decididamente mientras los otros le seguían. Corrieron a sentarse hasta la parte trasera del grupo. Algunos de los miembros les miraron. La sesión fue todo un espectáculo para ellos. Personas adultas, pasaban a un púlpito que llamaban la tribuna, y durante 15 minutos, exponían las bondades de pertenecer a su agrupación y partes de su vida, generalmente borrascosas y difíciles. Era una experiencia inolvidable. Parecía que estas personas mayores vertían toda la experiencia de su vida para que ellos, que empezaban la vida… (¡?) no cometieran los errores que ellos habían cometido. Era la semana del aniversario de grupo. Hubo tamales, ponche, café, panes con frijol, panes con pollo, magdalena, pino en el piso, cadenas de papel amarradas al ventilador pegado en el techo, etc. Era un ambiente festivo, maravilloso para cerrar las fiestas del año anterior e iniciar otro. Una nueva vida de hecho.
Los muchachos acompañaron de buena gana a Eion durante una semana. Después perdieron interés y solamente Eion continuó asistiendo todo el mes de enero, de lunes a domingo de 4:00 a 6:00 y de 6:00 a 8:00. Se quedaba a las dos sesiones. Incluso, el domingo en la mañana llegaba puntual a las 10:00 a.m. hasta la 1:00 p.m. Regresaba gozoso a su casa. Almorzar, descansar y regresar a su reunión de grupo.
En febrero decidió meterse a la Universidad Popular para estudiar bachillerato en arte. Fue una experiencia inolvidable, pero los horarios se traslapaban. Abandonó las reuniones del grupo de terapia. Una tarde de abril, a eso de las 3:30 p.m. esperaba parado junto a la mesa del comedor, leyendo un periódico que estaba allí. Estaba mal. Sentía un desasosiego extraño, una intranquilidad muy molesta.
-…que es esto?
Eureka.
-…angustia… esto se llama angustia!... lo escuché en el grupo …ohh
Estaba decidido nuevamente.
Salió disparado al Centro Histórico, cerca de la estación de la “Litegua”. Llegó muy temprano. Sólo se encontraba un muchacho delgado sentado en la mesa de servicio, leyendo un documento de “Neuróticos Anónimos”.
-…disculpe… buenas tardes… mire eee… yo vine en enero para el aniversario pero dejé de venir… no sé si puedo asistir nuevamente?”
-Si, aquí podés venir cuando querrás, para nosotros lo único prohibido es prohibir.
Empezó a asistir nuevamente, al estilo religioso como bien estaba acostumbrado.
Meses después, con la ayuda de sus nuevos compañeros, empezó a abrirse al mundo.
-Mire compañerito Eion, yo le voy a decir una cosa, no porque quiera ser su madrina en el grupo, pero la verdad es que si usted no pasa a la tribuna y se desnuda y cuenta todo su “rollo”, nunca se va a recuperar.
-mmm… psí… poco a poco, como dice el programa….
En realidad se cagaba del miedo. Subir a la tribuna era tan difícil como cuando se decidió ir por primera vez donde las putas.
En una ocasión, después de una agria discusión con sus padres, fue lleno de ira al grupo. Se llenó de coraje:
- Vos Sergio… ahora sí… apuntame en el listado de oradores antes de que me arrepienta porque ahora sí voy a subir… estoy hecho mierda….
Se sentó junto a un viejo que tomó como figura sustituta de su padre. Era un viejo inocuo, un poco torpe y muy tímido. Era perfecto… por un tiempo.
-… gracias por su compartimiento compañero… ahora le damos la palabra al compañero Eion….
No supo cómo, pero se subió. Nunca recordó que dijo, sólo sabía que le temblaban sus rodillas, allí donde se guarda el corazón de un Capricornio. Fue su primer discurso. Al
Pasar el tiempo le gustó eso de estar subiendo a la tribuna. Se le hacía cortos lo 15 minutos que le daban para hablar. También descubrió con el tiempo, que la gente que asistía al grupo no hablaban del contenido del programa de 12 pasos. Hablaban de “las bondades del programa”, pero nunca hablaban del programa. Se dedicó a estudiarlo profusamente y descubrió el porque. Los 12 pasos era una montaña muy difícil de escalar:
mmm… a ver… primer paso…derrota total… eso ni dudarlo… segundo paso… “solo un Poder Superior”….mmm… eso está difícil… ¿Cómo creer en algo que no se puede comprobar científicamente porque aquí dicen Poder Superior, pero después dicen Dios como cada quién lo conciba… el secreto es Dios.
Le llevó 10 largos años hacer el segundo paso. Para ello, Eion inició uno de los viajes más largos de su vida. Reencontrar aquella presencia que recordaba cuando iba a la iglesia y se acostaba con sus amigos. Eran los pastores quienes se cagaron en él. No fue Dios. Pero, si ya no había fe en un sistema religioso, ¿Cómo practicar este programa entonces?
Junto con sus compañeros del grupo visitó innumerables lugares religisos y sectas: fue donde “Sai Baba” en la tercera avenida de la zona 1. Le encantó el ambiente místico y cantar en sánscrito . Aprendió a relajarse en un grupo de “Nydra Yoga” en la zona 2. Aprendió de Gnani Yoga, el yoga del conocimiento, con un grupo de ancianos que se reunían los sábados en la noche a cometar libros de “Ramacharaka”, “Ramakrishna”, “Vivekananda”, etc. Conoció el gnosticismo samaeliano, pero no le convenció, aunque la idea de la transmutación sexual lo acompañó el resto de su vida. Empezó a practicar “Hata Yoga” en su casa con un libro que una tía le prestó. Se volvió vegetariano 2 años, asunto que le creó muchísimos disgustos con su familia y se interesó en la medicina natural. Visitó el templo yoga de la zona 8, pero el maestro del lugar le pareció que estaba acostumbrado a atender solamente a personas sin verdaderos intereses espirituales. Pero se sentía muy a gusto en ese lugar. Ir a comprar incienso se volvió una romería. El lugar se le antojaba una fortaleza mística por el gran paredón que daba a la calle. Habían dos templos, un gimnasio donde enseñaban yudo, una cafetería, el resinto de atención del maestro y una tiendecita donde vendían montes e imágenes del buda chino de la abundancia y eventualmente, la imagen del Buddha Siddharta Gotama Sakiamuni. Se determinó a comprar esa imagen. Se había enamorado de ella. Hizo micos y pericos para conseguir los 30 quetzales que costaba. Cuando la llevó a su cuarto hizo un gran ritual de bienvenida improvisado. Anteriormente había comprado en una tienda china en la 6ª. A.v. frente al parque Concordia, una imagen metálica del Buda, pero era muy pequeña. Esa gran figura de yeso lo inspiraba realmente. Construyó un altar en su dormitorio. Era la pieza más solemne y magnífica que había creado en su vida. Compró algunos adornitos chinos algo caros para su desnutrido bolsillo. Pero valía la pena.
Había una compañera de origen chino en el grupo. Estaba medio chiflada, pero era una buena persona. No era muy culta, ni siquiera en la cultura china, pero algo sabía. Eion se le pegó. Gracias a ella, logró conocer en l990 al profesor Quán quien visitó Guatemala procedente de Taiwán. Eion no se atrevió a participar en las clases de Tai Chi Chuán porque él estaba aprendiendo con un libro en su casa y creyó que era algo inapropiado tratar de entrar en un grupo tan selecto como ese. Unos chinos le hicieron un doloroso, pero efectivo tratamiento de sangría en la espalda. También un quiropráctico y almorzó junto a su amiga china en presencia del maestro Quán. Ni el maestro ni Eion hablaban muy bien el Inglés así que no intercambiaron más que unas pocas palabras. Sin embargo, Eion copió de manera perfecta todos los movimientos y gestos del maestro. ¡Estaba almorzando junto a un maestro chino….¡ Desde ese día, estuvo consciente que Kung Fu significaba, al igual que en el japonés Zen, vivir cada instante consciente del presente, de la perfección de la experiencia presente. No obstante, los años le demostraron como siempre, que todo es una montaña a escalar.
No por nada nació bajo el signo del macho cabrío, la cabra montañesa, el Capricornio.
Se metió a estudiar Tai Chi Chuán. Había estudiado un poco de Kung Fu estilo del Tigre, pero desafortunadamente se lesionó. El gimnasio le parecia una experiencia mística y trascendental, pero al tiempo se perdió el encanto y continuó solo su aprendizaje del Tai Chi Chuán. El Taoísmo le fascinó. En l991 conoció a una señora que venía de Estados Unidos a dar cursos de la Nueva Era, Prosperidad, Metamorfosis, Reiki, Sanación con cristales de cuarzo. Era un mundo mágico y maravilloso para él. Vendió su colección de discos de Jazz. Unos pocos acetatos que conservaba de su estadía en el Club de Jazz del I.G.A. en l987 y 1988. Diez dólares. Como sesenta quetzales que… bueno. Nunca tenía sesenta quetzales en la bolsa. Uno o dos si mucho. Pero valía la pena. De hecho, el primer curso era obviamente el de Prosperidad porque así, con las técnicas correctas, podría ganar dinero para otros cursos y todo lo que quisiera.
Llegó, pagó, asistió y le dieron fiado el segundo: “Prosperidad es tener vacaciones perennes”, “vacaciones perennes es ganar dinero en lo que a uno le gusta…”, “afirmaciones positivas…”, “enamorarme de mi ser interno…”, etc. Tanta blancura le elevó el azúcar espiritual hasta el límite. Tenía una diabetes psicológica.
Trabajar en algo espiritual…wow!
Tenía un diploma de un curso de parapsicología que había tomado por correo. Al final le mandaron el diploma, pero decía que era Maestro Yoga y que había estado varios años en un noviciado y otras mentiras.
-Bueno… esto es falso. Yo no soy ningún maestro yoga. ¿Qué puedo hacer? Ya se muchas cosas.
La señora regresó meses después. Eion le solicitó que le diera fiado y la señora aceptó. Tomó el Reiki, un seminario de sanación energética de un fin de semana. Al terminar, estaba confundido ¿Quién me va a pagar algo porque yo le ponga las manos encima? Eso lo hacen gratis en las iglesias. Pensé que era algo más sofisticado…” Decidió estudiar medicina natural. Eso de la sanación estaba bueno pero, faltaba algo, más serio y formal. Los naturistas son médicos, así que…
Estudió dos años en un instituto fantasma en la Av. Elena. Le prometieron un título de Técnico Universitario en Medicina Alternativa que supuestamente iba a otorgar la USAC. Todo fue un fraude. En l994 se inscribió en un instituto rural por correspondencia para sacar su título. Por lo menos tenía que tener un comprobante de su esfuerzo. Pero no se miraba nada claro.
En al mismo tiempo que inició sus estudios en el instituto fantasma, Eion logró colocarse en la única tienda New Age del país. Era un pequeño local muy bonito en la “Plaza Lorenzo” en la zona 9. Allí pudo leer cuanto quiso. Conoció muchísima gente que le instruyó en infinidad de temas esotéricos y místicos: misiones de los extraterrestres, las claves de Enoch de Hurtak, la magia ritual, astrología, tarot, conjuros, hechizos, mantrams. De todo.
Un hondureño que frecuentaba la tienda lo animó a leer el Tarot:
-Mirá hombre… si vos tenés talento, sólo tenés que soltar la lengua… mirá, yo no me hago bolas con los 78 arcanos, yo sólo uso los 22 mayores porque aprenderse todo eso… ufff.. animate y vas a ver!
- Puchis usted, lo dice tan fácil… ¿Cómo, si para esto hay que estudiar mucho?, no estoy listo.
Un día X, le visitó un amigo del colegio de la época de los básicos.
-Que onda vos “Cat´s”… que te has hecho? ¿En serio lees las cartas mano? Leémelas hombre… ala porfa en serio vos… no seas así hombre….
-Pero es que todavía lo estoy estudiando, pero bueno, sin garantías, lo voy a intentar.
Tanto su amigo como Eion se quedaron sorprendidos. La lectura fue exacta.
Al pasar el tiempo, Eion atendia gente en la tienda. Cobraba Q30 quetzales (un dineral para él en ese entonces) pero perdió la confianza en sí mismo. No le convencían los innumerables aciertos que obtenía. Sería pura casualidad o bien era muy fácil engañarse a sí mismo y a los demás al mismo tiempo.
Un día, bajando al recinto donde atendía, escuchó una voz en su mente.
Esquizofrenia.
… un hijo muerto.
… puta, y eso?... nel… alucin… si fuera el hondureño es capaz que és lo primero que le dice… señora ¿usted perdió a un hijo?.... nel … el rollo no es así de fácil”.
-Bueno señora… disculpe pero… no puedo leérselas. El Tarot no me dice nada. No le voy a cobrar y la voy a remitir con una colega porque nó se porqué no puedo leer nada, pero dígame, ¿por qué me motivo vino usted?”.
-Yo tuve un accidente hace dos años. Perdí a mi hijo y yo me quedé amnésica. No recuerdo nada de mi vida antes del accidente.
Freak!
Eion empezó a sentir la sincronicidad del universo. No era un engaño. Podía leer la mente de las demás personas y leer las secuencias de acontecimientos en el plano que todos llamamos…
Realidad?
Eion abandonó la consulta del Tarot aunque lo incluyó como parte de su vida. Daba dinero, pero no resolvía sus dudas. Tenía que averiguar cual era el motivo, la función y la finalidad de la existencia.
Había integrado varias fuentes de conocimiento: los 12 pasos, el budismo, la yoga, el taoísmo, el Tarot, la astrología, el Tai chi, la medicina natural, etc.
Aún faltaba mucho.
Supo que unos lamas tibetanos habían visitado Guatemala. Desde sus lecturas de Lobsang Rampa se había quedado enamorado del Tibet y más aún cuando leyó la autobiografía del Dalai Lama. En l998 inició estudios más serios con un grupo de gente burguesa en la zona 10. Un año y meses. Le gustó la profundidad del conocimiento aunque le disgustó la actitud clasista y ciega a la realidad social en la que vivía. Nunca lo despreciaron debido a su mente inquisitiva, pero dudaba mucho de la congruencia entre enseñanzas y práctica diaria. Abandonó el asunto.
Después de la gran depresión de 1999 – 2000 debida a un tránsito de Saturno sobre su ascendente, se reintegró por unos meses en Neuróticos Anónimos. Lo lograron sacar de atolladero emocional y se quedó profundamente impresionado que el psiquiatra de siempre y un psicólogo ye-yé” chafa no pudieron ayudarlo en nada. Esa depresión duró dos meses. Después de ello se alejó durante varios años de todo el ambiente espiritual y se concentró en sus relaciones codependientes y a tratar de salir de la universidad, para graduarse de psicólogo.
Después de varias experiencias dolorosas en el campo de la codependencia, cansado y agotado de una vida extrema, sin descanso genuino, descubrió algo terrible: ciertamente, Plutón pasaría sobre su Sol natal igual que lo hizo Saturno en l987, cuando intentó suicidarse. Pero Plutón … no sabía mucho sobre Plutón. Cerca del 2013, bueno, las profecías mayas se estarían cumpliendo así que no podía ser nada malo. Además, una vez su padre le contó en son de broma un sueño que tuvo:
-jajajá… fijate vos que tuve un sueño bien raro… jaja… fijate que… aguantás que se me apareció un profeta del pasado, de la Mesopotamia, y me dijo que vos ibas a brillar cuando tuvieras 44 años…jajajá… ¡qué buena charada!.
-mmm… que interesante….¡
No podía ser tan malo. Los tres fenómenos coincidían en el tiempo. Pero sus conocimientos de la astrología aún eran rudimentarios.
Había formado un pequeño grupo de budismo en su cuarto. Se reunían los viernes en la noche y estaban dirigidos por un muchachito burgués con un ego espiritual elevadísimo, pero con modales tan refinados que lo hipnotizó. Comprendió la rueda del Samsara, Los 6 mundos, los 6 estados de existencia cíclica, los doce eslabones de la existencia condicionada, el absoluto o Mahamudra, el Tao para los chinos, más allá de la dualidad Samsara-Nirvana, la importancia de la magia ritual tibetana o Tantra, para alcanzar la Iluminación. Cierta noche, revisando algunos viejos documentos de astrología que había guardado durante años, descubrió lo terrible de su destino.
¿Acaso era posible que toda esa vida tan sufrida, triste y solitaria apenas era el preludio de lo que vendría? En el año 2014, efectivamente Plutón estaría haciendo conjunción con su Sol, su Corazón, parte de una estructura maligna llamada T cuadrada que implicaba a la Luna, su Alma y a Saturno, el Terrible regidor de sus desdichas. Pero el problema estaba en que no había notado la presencia de Urano sobre su Saturno natal. Augurio de penas, desdichas, depresiones, exilio, cárcel, hospitales, etc.
Los días siguientes fueron de angustia. Las personas que le conocían notaron el cambio en él. Estaba sombrío. Pero también pensaba como una máquina, algorìtmicamente:
-Bueno a ver… el que desea, piensa… el que piensa, discierne… el que discierne, ordena… el que ordena, planifica… el que planifica, ejecuta… el que ejecuta, rectifica… el que rectifica, perfecciona y naturalmente, el que perfecciona, lo logra… en apariencia está bien, pero ¿lo consentirá el Destino?¿por que, si estoy condenado a males sin fin tengo la posibilidad de verlo años antes de que pase?¿Será la crueldad del Destino, del Samsara? Tendría que iluminarme antes de que eso pase o… puta… ni siquiera tengo el lujo de suicidarme porque reencarnaría en una situación peor…
Eion se obsesionó como nunca con el tema del Destino. Le propuso al burguesito budista que llegaba a dar las clases de meditación que le permitiera estudiar su carta natal para ver si efectivamente las prácticas mágicas tibetanas podían modificar el destino. El fulano aceptó de palabra, pero no cooperó en nada para que Eion verificara el asunto. Terminaron distanciándose dado que Eion insistía en verificar la veracidad de las prácticas. Eion estudió la carta astrológica del profesor de meditación y corroboró que absolutamente todo se cumplía con exactitud. Leyó algunos libros de magia tibetana: Bien… el Universo es mental, es un holograma cuántico como “Matrix”… eso la física se encarga de corroborarlo…. Ok… dado que el Universo es mental, a traves de la concentración mental en determinados períodos de tiempo, es factible, sino modificar el Destino o la Realidad, por lo menos navegar en el…mmm…como un surfeador, surfeando sobre la mierda… surfear sobre la mierda…. que interesante concepto… pero… ¿será posible?... bueno… a ver… del linaje Karma Kagyu… supuestamente utilizan la magia… pero un sostenedor del linaje pereció en un accidente de tránsito, esto desencadenó que dos de los tres restantes se aliaran al gobierno chino y decretaran a un sucesor del linaje adecuado a la política de Beijín…. ¿Qué habría hecho el maestro si hubiera sido astrólogo y cartomante?¿habría podido hacer algo?... vamos a ver… el linaje se fracturó y ahora hay dos Karmapas, uno pro gobierno de China y reconocido por el pueblo Tibetano y otro reconocido por el otro sostenedor de linaje y el lama europeo Ole Nydal, pero… Ole se accidentó y casi si mata tirándose de un paracaídas solo por chingar, se durmió en el desenso y… comió mierda… puta… si eso le pasó a él siendo quién es, quiere decir que esas técnicas tan largas y tediosas… no me servirían de mucho para la arrastrada del 2015… ¿Qué hacer?... estoy seguro que si reviso la carta natal de Ole Nydal, ese pijaso estaba escrito alli… no hay vuelta de hoja… “el destino es de incesante hierro, la ergástula es oscura…
Recordó el poema de Borges para el I Ching:
¿Cómo era ese poema?...El porvenir es tan irrevocable como el rìgido ayer... No hay una cosa que no sea una letra silenciosa de la eterna escritura indescifrable cuyo libro es el tiempo… el tiempo…¿Saturno?...nononó… la astrología en su totalidad…quièn se aleja de su casa ya ha vuelto… mmm… renacimiento… nuestra vida es la senda futura y recorrida…. El rigor ha tejido la madeja. No te arredres. La ergástula es oscura… esto es la primera noble verdad del Bhuda… la firme trama es de incesante hierro, pero en algún recodo de tu encierro, puede haber una Luz, una hendidura… ¿la conciencia?... El camino es fatal como la flecha… pero en las grietas està Dios que acecha… pero en las grietas está Dios… que acecha..¿para que acecha? No es cualquier dios, es el Tao obviamente…paradoja… determinismo absoluto para quien no puede ver la luz y aunque la poesìa no se debe interpretar hermeneuticamente…se siente… la información no necesariamente se razona, tal vez a veces solo debe percibirse… que carajo!... la existencia es un PUTO acertijo y todos solo piensan en comer, chimar y divertirse con el poder….
Dios.
El regidor del Todo.
Dios … el nivel Mahamudra?... Ayn para los hebreos. La gracia, la providencia, qué es todo eso?”.
Bueno. era claro algo. Cualquier cosa que fuera a suceder, sería mil veces más dolorosa si la enfrentaba con una buena carga de neurosis y codependencia. Recordó aquella frase de Henry Charriere, “Papillón” donde admitía la dureza de su destino y la necesidad de hacer mucho ejercicio físico para soportarlo.
Papillón.
Eso era lo que le iba a tocar.
Tendría que librarse de la codependencia para que los efectos de los tránsitos astrológicos fueran sólo circunstanciales y no le afectaran psicológicamente. Podría estar en la cárcel, enfermo…¿enfermo?
Soy naturópata… sé como cuidarme, pero no lo hago… a ver… si empiezo ahora… tengo unos 9 años para prepararme, desintoxicación a nivel celular, “homotox” a huevos… regeneración del ADN… si la mara supiera esto… podría inyectarme ozono de vez en cuando, antioxidantes… acupuntura y fitoterapia, para desbloquear el flujo de sangre y qi del hígado cocimiento de cáscara de naranja con canela… obviamente regenerar el Ching de los riñones con Nei Kung … anclar el Yang con Tai Chi con peso en los pies, alimentar la sangre… deshacerme de la flema comiendo espárragos, echándole cúrcuma a todos los lácteos y… mostaza en semilla… la próstata… Marte en Escorpio en la VI… si… profilaxis prostática…cola de caballo pero no demasiado, igual la damiana… debo extraerme las cordales… terapia neural en las coyunturas y más en las rodillas porque soy Capricornio… a ver… por si es accidente… Qigong camisa de hierro… las várices con terapia neural se van…y con el punto bazo-pancreas y Su San Li… estomago36… debo dejar de fumar … la mota nel… puta… me muero sin la mota… ¿qué más?... otra vez entrarle al “Hata Yoga”… voy a regresar al Tai Chi aunque me degraden… no importa empezar de nuevo… puta!... puede ser de a huevo empezar de nuevo!”
lunes, 1 de septiembre de 2008
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